De La Oposición Por Inercia

El debate político debe centrarse siempre en el cumplimiento de los fines del Estado: buscando siempre el bienestar común, resaltando las iniciativas valiosas, visibilizando el progreso social y criticando las decisiones retardatarias siempre desde la objetividad y basado en los datos. De lo contrario seguiremos en discusiones sin propósito, ni fin. Es decir, inertes.