El balbuceo manual en el desarrollo del lenguaje

 

El balbuceo manual representa una etapa de descubrimiento para adquirir y desarrollar patrones lingüísticos de representación de conceptos y de mecanismos de expresión en la búsqueda de interacción con las entidades de su entorno.

 

Bebé aprendiendo lengua de señas. Imagen tomada de https://bit.ly/2YdAOec

 

Los estudios sobre adquisición del lenguaje en la edad temprana hacen referencia a varias etapas que involucran procesos físicos y mentales en el reconocimiento de diferentes elementos de la lengua, como lo son los sonidos. Dentro de estos procesos encontramos aquel que se relaciona con el control del flujo de aire y el reconocimiento de nuestro sistema fonoarticulatorio: el balbuceo, que es una etapa crucial de la adquisición de habilidades lingüísticas en los infantes. Ahora bien, esta etapa es conocida en las lenguas orales como uno de los pilares en el desarrollo de la lengua. Sin embargo, debemos tener en cuenta que tanto en las lenguas orales como en las lenguas de señas podemos encontrar un balbuceo manual.

 

El balbuceo manual hace referencia a los procesos gestuales y manuales que tanto oyentes como sordos realizan en una edad temprana, y que están involucrados con el desarrollo del habla. Se caracteriza principalmente por una serie de movimientos repetitivos donde los bebés empiezan a detectar patrones rítmicos y propiedades de la entrada lingüística que reciben, en el caso de la población sorda: señas[1].  Este tipo de balbuceo aparece entre los 6 y 12 meses de edad, y es de suma importancia en la adquisición de la lengua en los sordos porque es producido principalmente con las manos —uno de los parámetros fundamentales en las lenguas de señas, por su carácter viso-gestual.

 

Los tres gestos manuales primarios en el balbuceo manual son: señalar, alcanzar y agitar. En estos se puede identificar las ondas de brazo, las palmadas hacia el cuerpo, los aplausos y el alargamiento de los brazos enfocados a alcanzar o solicitar un objeto lejano[2]. Además, el balbuceo manual tiene una asociación directa con el desarrollo psicomotor del infante. Esto muestra su importancia para el desarrollo del lenguaje y de la evolución psicológica en tiempos posteriores[3].

 

Petito y Marantette[4] ponen en evidencia cuatro aspectos fundamentales de la relación entre el balbuceo silábico manual y los gestos que se convierten en expresiones deícticas (referencia), tanto en niños sordos como oyentes. El primer aspecto muestra que la reduplicación silábica se presenta en el 47% de las muestras producidas por niños sordos. El segundo aspecto corresponde al tiempo de inicio del balbuceo manual. En este todos los niños ingresaron a dicha etapa al cabo de los diez meses. El tercer aspecto señala que, pasada la etapa del balbuceo manual y empezada la etapa de balbuceo vocal por parte de los niños oyentes, los niños sordos tuvieron el mismo desempeño desarrollando balbuceo manual más específico. El cuarto aspecto indica que en los niños sordos hubo una continuidad entre los balbuceos silábicos manuales y la elaboración de sus primeras señas —estas últimas con contenido referencial.

 

De esta manera, el balbuceo manual representa una etapa de descubrimiento para adquirir y desarrollar patrones lingüísticos de representación de conceptos y de mecanismos de expresión en la búsqueda de interacción con las entidades de su entorno. Esta etapa está enfocada al uso del espacio para la representación de dichos conceptos y expresiones que dan cuenta de la existencia de una relación entre el desarrollo motor y la adquisición del lenguaje en la etapa prelingüística tanto en sordos como en oyentes. Además, en los niños sordos hay una continuidad entre los balbuceos silábicos manuales y la elaboración de sus primeras señas, al momento de establecerse que el balbuceo silábico manual es la primera aproximación y reconocimiento de entrada lingüística que poseen los niños sordos a su lengua materna.

 

Referencias

 

Coutiño, B. (2002) Desarrollo psicomotor. Revista Mexicana de Medicina Física y Rehabilitación. 14, 58-60.

Meier, R., y Willerman, R. (1995). Prelinguistic gesture in deaf and hearing children. En: Karen Emmorey & Judy Reilly (eds.), Language, Gesture, and Space. Hillsdale, NJ: Erlbaum, pp. 391-409.

Pettito, L y Marentette , F. (1991) Babbling in the Manuall Mode: Evidence for the Ontogeny of Language, Science 252, 1493-1496.

 

Notas

 

[1] (Pettito y Marentette, 1991).

[2] (Meier & Willerman, 1995).

[3] (Coutiño, 2002).

[4] (1991).

Autor entrada: Mijael Montáñez Pardo

Mijael Montáñez Pardo
Mijael Ángel es lingüista de la Universidad Nacional de Colombia, maestro en Ciencias Antropológicas de la Escuela Nacional de Antropología e Historia. @Dilbilimci_MM