Cartagena frente al covid-19

Para Cartagena el proceso de recuperación será mucho más lento y doloroso dadas la participación de sus actividades económicas en el PIB.

 

Covid-19 en Cartagena. Imagen tomada de https://bit.ly/2BU8XrQ

Considero que es, de cierto modo, atrevido y poco justificado tratar de predecir el comportamiento futuro de una ciudad en términos económicos sin contar con las herramientas adecuadas para su desarrollo. Ni los grandes economistas, ni los grandes entes gubernamentales y no gubernamentales han llegado a hacerlo sin tener los datos adecuados y los fundamentos necesarios. Teniendo en cuenta esto y usando las guías brindadas por la teoría económica, realizaré un análisis de los posibles eventos que le deparan a la ciudad de Cartagena en materia económica.

En términos de crecimiento económico, desempleo y pobreza, Cartagena ha presentado una mejora continua a lo largo del tiempo. Si observamos el gráfico 1 se puede apreciar que el PIB real de la ciudad ha seguido una tendencia creciente en los últimos años. De la misma forma, el gráfico 2 permite ver cómo el desempleo ha disminuido paulatinamente a lo largo del tiempo, aunque también su comportamiento ha sido más inestable que el del PIB ya que se aprecian subidas y bajadas.

Por otro lado, los gráficos de pobreza monetaria[1] y pobreza monetaria extrema[2] muestran que, en promedio, a lo largo del periodo analizado estas dos disminuyen, aunque cabe resaltar que siguen siendo muy altos los porcentajes de personas que tienen carencias y necesidades insatisfechas. Lo anterior permite establecer una relación clara entre el PIB y las demás variables estudiadas, pues a medida que crece el Producto Interno Bruto de la ciudad es claro cómo disminuye el desempleo y la pobreza. Como explica la teoría económica, esto se debe a que las empresas necesitan trabajadores para producir, quienes, por su trabajo, ganan un salario que les permite consumir y disfrutar distintos bienes y servicios. A su vez, estos bienes y servicios son ofrecidos por las empresas, lo que nos lleva a que estén vendiendo, y por lo tanto, disfrutando de ingresos. Las organizaciones con altos niveles de renta y demanda de su producto deciden invertir más, ya sea en equipos o en mayor contratación de trabajadores, de modo que las más personas ingresan a este ciclo de crecimiento económico.

Este comportamiento que posee una economía en expansión, también afecta inversamente a la pobreza, pues esta tiende a disminuir cuando las personas que se encuentran en esta condición pueden ser contratadas y percibir un ingreso que les ayude a salir de tal situación.

Ahora bien, el comportamiento de las distintas variables estudiadas en el tiempo requiere de un análisis profundo y desagregado para poder afirmar qué consecuencias  puede tener Cartagena cuando la crisis ocasionada por el COVID-19 se solucione. Por tanto, creo, la figura 5 será de mucha ayuda a la hora de explicar las consecuencias que podrían presentarse en la ciudad a corto y mediano plazo.

La figura 5 muestra de manera desagregada las actividades que componen el PIB de la ciudad de Cartagena y su peso en el mismo. Como se puede observar, la actividad que más aporta de manera individual al PIB de Cartagena es la industria manufacturera debido a la influencia que tienen las grandes compañías que se ubican en la zona industrial de Mamonal. La siguiente actividad con mayor participación en el PIB de la ciudad son los servicios sociales, comunales y personales, y le siguen muy de cerca los establecimientos financieros, seguros, actividades inmobiliarias y también las actividades comerciales, reparación, restaurantes y hoteles.

A partir de esto, si se realiza el análisis agrupado por sectores económicos, se obtiene que el sector primario (agricultura, ganadería, pesca y explotación de minas y cantera) aporta un 10% al PIB. El sector secundario, compuesto por la industria manufacturera y la construcción, aportan un 35% al PIB. El sector terciario, compuesto por el resto de actividades (comercio, servicios públicos, transporte, establecimientos financieros, servicios sociales comunales y personales), aporta un 55% al PIB de Cartagena. Esta situación refleja la realidad de la ciudad en términos productivos, evidenciándose que el sector que más aporta a su crecimiento es el sector de servicios, pues, como se acaba de explicar, es el que pone más de la mitad del PIB.

Esto hace que si nos adentramos en el análisis sobre cómo puede afectar el COVID-19 a la ciudad de Cartagena, es evidente que será muy afectada en términos económicos, pues muchas actividades se han detenido, muchas personas han dejado de asistir a sus trabajos, distintas empresas ahora están cerradas y, en general, las medidas preventivas han detenido el aparato productivo del distrito. Por consiguiente, lo más probable es que el crecimiento del PIB de este año sea menor. Igualmente, si se cumplen los pronósticos expuestos por el Banco Mundial en los que se afirma que la región latinoamericana va a entrar en una etapa de recesión económica, sus efectos se verán también reflejados en el país y, en cierta medida, en la ciudad.

En consecuencia, una caída del PIB implica también un impacto negativo en otras variables, como se está explicando a lo largo del texto. Es decir, el desempleo aumentará a tasas muy elevadas, lo cual traerá consigo un aumento de la pobreza de las personas que antes tenían un ingreso y ahora no lo tienen. No obstante, la situación en Cartagena es mucho más complicada que en otros municipios de Colombia. Todo el país pasará, en mayor o menor medida, por una contracción de la estructura productiva y esto se verá reflejado en la caída del PIB y el aumento de la falta de trabajo y la escasez económica (dejando de lado otras variables como la inflación), No obstante, para Cartagena el proceso de recuperación será mucho más lento y doloroso dadas la participación de sus actividades económicas en el PIB.

Para ilustrar esto se debe tener en cuenta lo siguiente: las actividades que más aportan al crecimiento económico de la ciudad son las del sector terciario, las cuales en su mayoría ofrecen un servicio a las personas y tienen mucho más riesgo de contagio que las de los otros sectores. Por consiguiente, será mucho más difícil para un restaurante volver a abrir sus puertas, en comparación a una compañía que hace productos químicos: las actividades del sector primario o las del sector secundario pueden volver a reanudarse cumpliendo con una serie de normas.

Por otra parte, teniendo en cuenta que una de las actividades productivas que más genera empleo formal e informal en la ciudad es el turismo, esta se verá muy afectado a corto y mediano plazo, pues si los agentes económicos actúan de manera racional (como explica la teoría económica neoclásica) es poco esperable que una persona extranjera decida ir a pasar vacaciones a un continente que actualmente es uno de los mayores focos del COVID-19 —muchas preferirían esperar a que pase un tiempo prudencial antes volver a viajar o viajar a otras partes con menor riesgo de contagio—. Asimismo ,sucedería con los turistas nacionales que vienen de otras regiones a conocer Cartagena.

Con esto, se podría finalizar este artículo describiendo una situación futura posible. Cuando la situación haya terminado y el mundo esté volviendo a una relativa normalidad, será difícil para muchas personas volver a viajar debido al costo psicológico generado por esta pandemia. Si el turista no viaja, las compañías de transporte, los hoteles, los restaurantes, bares, discotecas, entre otros, perderán dinero. Más importante aún, del casi 50% de trabajadores informales que viven del día a día y de las ventas de sus productos a viajeros o coterráneos que salen a disfrutar de la ciudad, verían también afectada su economía.

En conclusión, es muy probable que tanto en el corto como en el mediano plazo la ciudad de Cartagena será una de las más golpeadas en su economía, convirtiéndose en uno de los municipios en Colombia con mayor dificultad para su recuperación. Por lo tanto, las medidas que implemente el gobierno local, serán de vital de importancia para disminuir los efectos negativos que se presenten en la ciudad. De igual modo, el desarrollo empresarial, el emprendimiento y el capital social de la población cartagenera también jugarán un papel crucial en el mejoramiento de la ciudad.

 

Gráficos

 

Fuente: Elaboración propia con base en datos de las cuentas departamentales del DANE – Cifras en miles de millones de pesos [3]
Fuente: Elaboración propia con base en datos de desempleo del DANE [4].
Fuente: Elaboración propia con base en datos del DANE [5].
Fuente: Elaboración propia con base en datos del DANE [6].

Fuente: Elaboración propia con base en datos de las cuentas departamentales del DANE [7].

Referencias

 

[1] La pobreza monetaria mide el costo per cápita de adquirir una cesta de bienes alimenticios y no alimenticios.

[2] La pobreza monetaria extrema mide el costo per cápita de adquirir una cesta de solo bienes alimenticios.

[3] https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/cuentas-nacionales/cuentas-nacionales-departamentales

[4] https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/mercado-laboral/empleo-y-desempleo/mercado-laboral-historicos

[5] https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/pobreza-y-desigualdad/pobreza-monetaria-y-multidimensional-en-colombia-2018

[6] https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/pobreza-y-condiciones-de-vida/pobreza-y-desigualdad/pobreza-monetaria-y-multidimensional-en-colombia-2018

[7] https://www.dane.gov.co/index.php/estadisticas-por-tema/cuentas-nacionales/cuentas-nacionales-departamentales

Autor entrada: Haroldo Rodríguez

Haroldo Rodríguez
Haroldo Rodríguez es economista egresado de la Universidad de Cartagena. Hizo sus prácticas en el Banco de la República Seccional Cartagena. Está interesado en temas de economía del medio ambiente y economía laboral.