Hong Kong, Bucaramanga y la libertad

 

La ley de seguridad nacional que el partido dictatorial y comunista chino le impuso a Hong Kong en junio 30, 2020 pone en peligro de extinción al modelo de libre mercado y libertades civiles que —casi por accidente— nos ha dado Hong Kong.

 

La isla de Hong Kong. Imagen tomada de https://bit.ly/2YQ6KpR

 

La ley de seguridad nacional que el partido dictatorial y comunista chino le impuso a Hong Kong en junio 30, 2020 pone en peligro de extinción al modelo de libre mercado y libertades civiles que —casi por accidente— nos ha dado Hong Kong.

En 1980 Hong Kong todavía era una colonia británica. Sin embargo, ya una exitosa serie de televisión empezaba a compararla con la ciudad de Nueva York. En ese momento Londres y Tokio (y Moscú, erróneamente) todavía se pensaban como los centros financieros del mundo.

 

 

De este modo, sin más recursos que un puerto y los cuatro millones de habitantes que tenía la excolonia británica, Hong Kong llegaría a ser el gran ejemplo de los beneficios de la libre empresa y de un gobierno limitado: ley y orden; mecanismos para formular reglas de conducta; adjudicación de disputas; facilitación de transporte y comunicación, y política monetaria.

Acordémonos también que Hong Kong no tenía aranceles para comerciar con nadie —uno de los tres ejemplos de cero aranceles en el mundo (Inglaterra entre 1846 y 1939, Japón entre 1868 y 1898 y Hong Kong).

Ser como Hong Kong (¿o como Bucaramanga?)

Hoy en día, más pequeña que toda la ciudad de Bucaramanga, Hong Kong tiene un PIB per cápita 5.8 veces más alto que Bucaramanga con una población doce veces más grande[1]. Podemos preguntarnos por qué es así.

La explicación está en que Bucaramanga no es una ciudad-Estado. Eso implica que no pueda definir sus propios aranceles y esté atada a la política centralista de Bogotá. Acá una lista de 327 páginas del 2013 de todos los aranceles de Colombia. Por el contrario, la lista de Hong Kong cabe en una página y no discrimina entre productos locales o importados.

Seguiremos recordando la constitución federal de 1863 de los Estados Unidos de Colombia que habilitaría al departamento de Santander, donde se encuentra Bucaramanga, a soñar con establecer su propia política arancelaria, entre otras, que empezaría a resolver la guerra contra las drogas, la falta de presencia del Estado, y la seguridad local —ni hablar de poder resolver sus propias cuarentenas durante esta pandemia como habría intentado fallidamente Boyacá tres días antes que el país.

No sobra decir tampoco que no sabemos aprovechar los mercados de Hong Kong: en el 2018 exportamos apenas productos por $94,403.15 dólares e importamos apenas $58,874.01[2]. Otros países como Perú, exportaron productos por 57 millones de dólares a Hong Kong en el 2012, 603.7 veces más que Colombia[3].

Repercusiones de la ley de seguridad nacional

La administración del presidente Trump en Estados Unidos ya ha sancionado a individuos debido a su presunta responsabilidad de socavar las libertades de Hong Kong con esta ley. Ya se ha hablado también de revocar el estatus especial arancelario de Hong Kong con Estados Unidos que sigue siendo cero, en contraposición de la guerra de las tarifas contra China.

Peor aún, la ley de seguridad que se impuso —que nunca ha tenido y no la ha necesitado— va a prohibir lo siguiente: secesión de China, subversión en contra de la dictadura comunista, terrorismo, e influencia extranjera. Todas ellas son leyes que existen en la mayoría de las democracias liberales, usualmente temperadas por el liberalismo de una constitución y un respeto por las libertades individuales —ninguna de las cuales existen en China y ahora quizás tampoco en Hong Kong.

El primero de julio de 1997 a media noche, cuando algunos decían que por fin se acababa el Imperio Británico e Inglaterra le devolvía Hong Kong a China, habían ya migrado un millón de habitantes buscando mejores pajares y 4.2 billones de dólares se habían restablecido solo en Canadá. ¿Pasará lo mismo ahora y declinará Hong Kong como el tercer centro financiero más importante? Johnson, primer ministro del Reino Unido, ya se ha comprometido a que su país admita a 3 millones de hongkoneses.

No sabemos la respuesta por ahora. Intentar, sin embargo, aprender cómo llegó Hong Kong allí y lograr aplicarlo, quizás volvería a Bucaramanga (y otras zonas del país) un poco más prósperas y libres, ¿o no?

 

Referencias

[1] A continuación, los datos que usé: Hong Kong PIB per cápita: $48,000, área de 427 millas cuadradas, población de 7.451 millones. Bucaramanga PIB per cápita: $8,000 (a dólar promedio de 2,951 en 2017), área de 571 millas cuadradas, población de 581,130. Valdría la pena hacer la comparación en PPP. El PIB per cápita es un promedio y sin PPP no compara el costo de vida y tampoco es aplicable a individuos directamente.

[2] World Integrated Trade Solution (WITS), Banco Mundial, Accedida junio 29, 2020: https://wits.worldbank.org/CountryProfile/en/Country/COL/Year/2018/TradeFlow/Export

[3] Exportaciones peruanas a Hong Kong crecieron 17% en primer semestre, Gestión, (mayo 8, 2012) https://gestion.pe/economia/exportaciones-peruanas-hong-kong-crecieron-17-primer-semestre-17344-noticia/?ref=gesr

Autor entrada: Pedro Pizano

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Pedro Pizano es un abogado norteamericano, quien por ahora reside en la capital federal del presunto imperio benévolo. No puede parar de hablar de federalismo, el Imperio Británico, ni tampoco de música. Encuéntrenlo en Twitter como @pedropizano. No se atrevan a hablarle sin estar dispuestos a aburrirse con los discursos de John Jay y Frederick Douglass o que los ponga en mute a oír completa la novena sinfonía de Gustav Mahler dirigida por Sir Simon Rattle OM CBE.

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