¡Es la economía, estúpido!

 

Imagen tomada de El Tiempo https://bit.ly/398Z5EY

 

Qué inteligentes y controversiales nos sentimos los economistas cuando defendemos la especulación, esto es, cuando defendemos la compra de un bien para revenderlo. Creemos que nadie entiende cómo funciona el mercado, excepto, por supuesto, nosotros. ¡Nosotros estudiamos al mercado! ¿Los residuos de Pareto? ¿Los factores supuestamente irrelevantes de Thaler? ¡No! ¡La oferta y la demanda! Si aumenta la oferta, el precio baja. Si disminuye la oferta, el precio sube. Si disminuye la demanda, el precio baja. Y si aumenta la demanda, el precio aumenta.

 

Así, si la demanda es alta y los precios bajos, es decir, los precios mal establecidos por los vendedores (mal establecidos puesto que los vendedores tienen la posibilidad de aumentar sus ingresos aumentando los precios), los bienes se compran a un precio bajo y revenden a un precio alto, como en el caso de la reventa de entradas a conciertos. ¡Economía básica!

 

Aunque no es parte del argumento que se discute, también se sostiene lo siguiente. Un aumento del precio de un bien envía una señal de escasez de un bien respecto a otro, esto es, señala que se está produciendo menos de un bien respecto a otros bienes que, por ende, se están produciendo más. Luego, al dar un mayor margen entre el precio y el costo, se moviliza a los productores a aumentar la producción del bien que es escaso y a reducir la producción de los bienes que son abundantes. 

 

Personalmente, considero legítimo este último argumento. Sin incentivos, no queda más que la servidumbre ¿de qué otra forma nos movilizaríamos a hacer algo que tal vez no nos interese?—. El anterior argumento, no obstante, no me parece legítimo, y me parece menos legítimo cuando son bienes de primera necesidad.

 

El mecanismo de precios tiene la función de asignar los recursos escasos. En un sistema de libertad de precios, un bien se asigna en función de la pugna entre demandantes: el que pague más se queda con el bien. Pero ante un desastre como una pandemia (sí, escribo mientras continúa la propagación del COVID-19 alrededor del planeta), ¿quién se queda con los bienes de primera necesidad? El que tenga mayor ingreso, pues es el que puede pagar más. En este punto retomamos los residuos de Pareto y los factores supuestamente irrelevantes de Thaler. 

 

Para Pareto, quien es considerado el verdadero fundador de la escuela de Lausana (escuela precursora de la teoría del equilibrio general), los residuos, a saber, la parte instintiva e irracional del individuo es la que gobierna sus acciones, ¡no la parte racional! A partir de esto, sabemos que una acción defendida por algunos extravagantes como los economistas, para otros es indefendible y reprochable. 

 

Para Thaler, las factores supuestamente irrelevantes son factores que influyen en las acciones de los Humanos, pero que no influyen, por supuesto, en las acciones de los Econs, es decir, no influyen en las acciones de los agentes maximizadores ¿si yo busco maximizar mi utilidad, qué me importan, e. g., las consideraciones de justicia?—. 

 

Thaler nos cuenta cómo después de un huracán unos individuos compran madera y la revenden y otros, en cambio, disminuyen sus precios y aumentan su ayuda a las zonas afectadas. Si solamente fuéramos agentes maximizadores, después del huracán le compraríamos a cualquier vendedor ya que nos son irrelevantes las consideraciones de justicia. Pero lo que nos encontramos es que los Humanos dejan de comprarle al revendedor y aumentan sus compras al que dio su ayuda en el huracán.

 

Esto ocurre porque no consideramos justo que, por el lucro de unos pocos en una crisis, unos accedan a bienes de primera necesidad y otros no, dado que de estos bienes dependen nuestras vidas sí, la economía también debe incluir consideraciones de justicia. ¡Cuánta falta nos hace volver al espectador imparcial de Adam Smith, a saber, ser capaces de mirar imparcialmente la situación del otro y comprender sus sentimientos

 

Como un defensor de la libertad individual, invito a todos los que especulan con estos bienes a que entiendan que todos (menos los economistas) reprochan estos comportamientos y a dejar de hacerlo, pues, de lo contrario, el mismo mercado los va a sancionar. Si un vendedor está maximizando una función de utilidad intertemporal, esto es, una función de utilidad a través del tiempo, debe incluir consideraciones de justicia o en un periodo de t+1, t+2, …, hasta t+n no va a maximizar sus beneficios, pues no va a tener compradores. ¡No sean irracionales!

Autor entrada: Martín Sánchez

Martín Sánchez
Estudiante de Economía @UNColombia. Columnista @lasillavacia. Old Whig. @MartinSanchezD