Una mirada al potencial de la Nueva Ruta de la Seda: parte 1

 

Con la llegada de Deng Xiaoping en 1976, China tuvo un resurgimiento en el escenario global.

 

Imagen tomada de https://bit.ly/2LRiWBB

 

Con este, inicio una serie de artículos donde expongo el contexto económico y comercial de China respecto al futuro de la Nueva Ruta de la Seda (en adelante, NRS), tomando como referencia el pasado de esta como motor económico de la China antigua y como primer canal de comunicación entre occidente y oriente. 

 

Orígenes de la Ruta de la Seda y antecedentes de la NRS

 

La Ruta de la Seda consistió en una red de rutas comerciales organizadas en torno a la negociación e intercambio de la seda desde China hacia Asia, Europa y África a mediados del siglo I a.C. Esta se extendió por el continente asiático, atravesándolo de oriente a occidente. De acuerdo con Niglio [1]:

 

“El comienzo de esta ruta comercial tuvo lugar bajo la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.) y sobrevivió hasta finales del siglo XV, 150 años después de los viajes del veneciano Marco Polo, cuando fueron abiertas las rutas comerciales marítimas. Esta ruta llegó a tener más de 15.000 kilómetros de largo y, además de su carácter comercial, también alcanzó un gran poder de intercambio cultural. Podemos definirla como un sistema primordial de comunicación entre diferentes culturas” (p.82).

 

Puesto que el proceso de elaboración de la seda era un secreto guardado por los chinos y hubo una alta demanda proveniente de las clases aristocráticas de los reinos y feudos europeos, se impulsó la economía. Por lo tanto, China percibió una zona geoeconómica que podía usar para el beneficio de sus arcas, desde donde podría desarrollar tecnologías a causa de la capacidad económica adquirida por la explotación de la seda.

 

Con la llegada de los europeos a América y el descubrimiento de nuevas rutas comerciales marítimas y terrestres, la Ruta de la Seda fue quedando de a poco en desuso, hasta que, a mediados del siglo XIX, con los enfrentamientos entre británicos y chinos en las Guerras del Opio, la Ruta dejó de usarse en favor de nuevos canales de comercio y transporte como el Estrecho de Malaca y la circunnavegación del Pacífico hasta las Filipinas.

 

El período de la república de Mao Zedong impidió el resurgimiento de la Ruta, tanto por la falta de capacidades materiales como por la falta de voluntad política. Una Ruta de la Seda renacida habría resultado obsoleta frente a los avances en la navegación y el transporte marítimo. Sin embargo, con la llegada de Deng Xiaoping en 1976, China tuvo un resurgimiento en el escenario global. Resurgimiento dado a partir de la mezcla de elementos confucianos en la elaboración de políticas nacionales e internacionales con el fin de entretejer la diplomacia, el comercio y la cultura para lograr el apoyo de naciones de todo el mundo en su camino hacia la consolidación como potencia mundial [2].

 

Actualmente, la NRS propuesta por el gobierno de Xi Jinping se proyecta como la fuente de proyectos de infraestructura más grande del mundo, ya que se propone la construcción de líneas de ferrocarril y puertos; oleoductos, gasoductos y centrales eléctricas; y, por último, carreteras y toda clase de infraestructuras de apoyo, logística de materiales, productos y transporte, con miles de millones de dólares de inversión.

 

[1] Niglio, O. (2012). La seda. Un hilo sutil que, por siglos, ha unido a los pueblos de Oriente y de Occidente. Apuntes (Colombia), 25(1), 82-89.

[2] Gómez, D. A. (Octubre de 2017). El discurso confuciano en la política china. En Viaje al Centro. Eds. Bellaterra.

Autor entrada: Andrés Felipe Ramírez Quintero

Andrés Felipe Ramírez Quintero
Andrés Felipe Ramírez Quintero es estudiante de Relaciones Internacionales, con énfasis en Seguridad y Defensa de la Pontificia Universidad Javeriana.