La Teoría Monetaria Moderna, una doctrina (equivocada) que no tarda en llegar

Cuando un Estado ve deteriorada su solvencia por la expectativa de grandes déficits futuros, la caída en el valor de sus pasivos también se debe observar en una disminución del valor de su moneda fíat, lo que significa inflación y depreciación del tipo de cambio.

Alexandria Ocasio-Cortez es una congresista estadounidense, miembro de los Socialistas Democráticos de América y propulsora del “Green New Deal”, una propuesta para un masivo plan de estímulo económico dirigido a enfrentar el cambio climático, transformando toda la infraestructura productiva y de transporte en EEUU. El objetivo del “Green New Deal” es lograr el uso de energías 100% renovables y de emisión cero en todo el país. El plan también incluye un programa de empleo garantizado, hogar y salud para toda la población[1].

El problema de una propuesta tan ambiciosa es de financiamiento. Se estima que en los 10 años que duraría el “Green New Deal” se necesitaría gastar entre 53 y 94 billones[2] de dólares[3], lo que representa entre 2.5 y 4.5 veces el PIB actual de los Estados Unidos, lo que significaría un aumento del gasto público gigantesco. Ocasio-Cortez ha dicho que esto no es un ningún problema debido a que el déficit público tampoco lo es, basándose para tal afirmación en la Teoría Monetaria Moderna[4] (TMM), una teoría de moda en los debates económicos actuales en EEUU. Como veremos a continuación, la TMM está profundamente equivocada.

Para entender los errores de la TMM es necesario comprenderla primero. La TMM asegura que el Estado es capaz de comprar todo aquello que se encuentre denominado en su propia moneda, emitiendo nuevo dinero en caso de que sea necesario. El dinero es según la TMM, una deuda del Estado, cuyo valor depende de que el Estado lo acepte para el pago de impuestos. El Estado por lo tanto no requiere recaudar impuestos para financiarse, sino que el objetivo fundamental de estos es el de generar demanda para la moneda que emite el propio Estado. “Taxes drives money” diría Randall Wray[5], uno de los principales exponentes de la TMM.

Quien tiene moneda fíat (dólares, pesos colombianos, etc.) es el poseedor de un activo financiero contra el Estado, al permitirle evitar que el Estado se apropie de su patrimonio cuando le entrega como pago de impuestos los papelitos que el mismo Estado ha emitido previamente. Al mismo tiempo, para el Estado la moneda fíat es un pasivo financiero, dado que está obligado a recibirla a cambio de las obligaciones tributarias que el mismo impone[6]. Que la moneda fíat sea un pasivo del Estado de manera similar a los bonos públicos tiene sentido, si se tiene en cuenta que ambos pueden ser emitidos para compensar el déficit público.

El valor de un pasivo financiero depende del valor esperado de los activos reales a los que da derecho para el poseedor y de la capacidad del emisor para hacer frente a sus obligaciones. En el caso de los bonos públicos, cuando un país enfrenta una crisis económica, se da simultáneamente una caída en el valor de sus bonos, lo cual se ve representado en un aumento de la tasa de interés que pagan esos bonos. A mayor probabilidad de impago, los inversionistas exigirán una mayor retribución por atreverse a adquirir un activo de mayor riesgo. Es por eso que los países desarrollados se financian a un menor costo que los subdesarrollados. La solvencia y la liquidez de los activos del Estado son fundamentales para determinar el valor de sus pasivos.

Cuando un Estado ve deteriorada su solvencia por la expectativa de grandes déficits futuros, la caída en el valor de sus pasivos también se debe observar en una disminución del valor de su moneda fíat, lo que significa inflación y depreciación del tipo de cambio[7]. No obstante, para la TMM el valor de ese pasivo financiero está ligado principalmente a su exigibilidad para el pago de impuestos y no a la solvencia del Estado (emisor). Según la TMM, la emisión de moneda para financiar el gasto público solo genera inflación bajo las condiciones típicas keynesianas, es decir, cuando el aumento del poder adquisitivo de los ciudadanos (aumento de la demanda agregada) genera cuellos de botella o se alcanza el pleno empleo. Esto significa que para la TMM, la moneda fíat es un pasivo financiero que no se comporta como tal.

El dinero no se demanda únicamente como activo para el pago de impuestos. El dinero se demanda también como medio de intercambio, como deposito de valor y como activo financiero sobre el cual se puede especular. Si la demanda por estos otros motivos desapareciera ante la quiebra del Estado, el valor de su moneda fíat se esfumaría. Los ciudadanos evitarían poseer un pasivo contra quien es incapaz de honrarlo, limitándose a tener esa moneda fíat únicamente cuando venzan las obligaciones tributarias. En Argentina y en Venezuela se siguen cobrando impuestos, lo cual no ha evitado el desastre inflacionario.

Sin embargo, la TMM se enfrasca en ponderar como fundamental la demanda de dinero como activo para el pago de impuestos. En consecuencia, un gigantesco déficit fiscal como el que se propone con el “Green New Deal”, financiado principalmente con emisión monetaria no llevaría a una hiperinflación, siempre que el Estado siga exigiendo la moneda fíat como tributo.

Desconociendo los principios básicos de las finanzas y omitiendo las principales causas de la demanda de dinero, la TMM llega a la conclusión equivocada de que el Estado no tiene restricciones presupuestarias. Por absurdo que esto parezca, ya hay una gran cantidad de políticos adheridos a la TMM en EEUU, como es el caso de Ocasio-Cortez, encontrando una supuesta justificación teórica para la expansión colosal del gasto público sin el costo impopular de subir los impuestos. Los políticos megalómanos colombianos no tardaran en sumar a la TMM dentro de sus argumentos.

[1] https://www.congress.gov/116/bills/hres109/BILLS-116hres109ih.pdf

[2] Millón de millones.

[3] https://www.americanactionforum.org/research/the-green-new-deal-scope-scale-and-implications/

[4] https://www.businessinsider.com/alexandria-ocasio-cortez-ommt-modern-monetary-theory-how-pay-for-policies-2019-1

[5] En “Modern Money Theory”, 2015.

[6] Una visión alternativa a la TMM se encuentra en la Teoría Fiscal del Nivel de Precios, explicada por John Cochrane en su artículo “Money as stock”, 2005.

[7] En “Contra la Teoría Monetaria Moderna” de Juan Ramón Rallo, 2017.

Autor entrada: Sergio Orjuela

Sergio Orjuela es ingeniero agrónomo, estudiante de la maestría en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.