Pánico financiero: ¿#NoalgrupoAVAL?

Sin darse cuenta, @MafeCarrascal logró mostrar en Colombia la inestabilidad propia del sistema bancario con banca central.

Imagen tomada de Unipymes https://bit.ly/2Hz67sq

En medio de todo el escandalo de Odebrecht, a finales del año pasado surgió la campaña #NoalgrupoAVAL[1] en redes sociales (reactivada recientemente[2]), liderada por la twittera @MafeCarrascal, quien invitaba a cancelar los productos financieros en el grupo AVAL como forma de protesta ciudadana contra el banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo y su relación con el escandalo mencionado. ¿Por qué esta campaña puso nerviosos a varios economistas, a la Superintendencia Financiera de Colombia[3] e incluso a la vicepresidenta Marta Lucia Ramírez[4]?

Para dar respuesta a la pregunta, es necesario entender que el negocio de los bancos es prestar su propia deuda. Los bancos son intermediarios financieros que principalmente captan dinero del público, endeudándose a muy corto plazo. Al mismo tiempo prestan ese dinero a mediano y largo plazo según lo demanden inversores y consumidores, cuyas deudas entran a hacer parte de los activos de los bancos. Es decir, la cuenta de ahorros que usted posee en el banco es al mismo tiempo un pasivo de muy corto plazo del banco, debido a que usted puede exigir la totalidad de ese dinero en cualquier momento; mientras que el crédito hipotecario que usted le debe al banco es un activo de mediano y largo plazo del banco.

El problema del sistema bancario radica en la liquidez[5]. Si los pasivos de los bancos son, en su mayoría, de corto plazo y los activos de largo plazo, en condiciones normales existirá una alta probabilidad de suspender pagos. Sin embargo, para la banca esto no sucede por la protección que ofrece el Estado a través del Banco de la Republica[6], el cual tiene la función de “ser prestamista de última instancia y banquero de los establecimientos de crédito”[7]. Como resultado de este respaldo, los bancos privados están más apalancados[8] que si no existiera el banco central.

Los bancos tienen en caja la suficiente cantidad de dinero para hacer frente a los retiros de efectivo que hace el público de manera común. Pero, si se hace caso a la campaña #NoalgrupoAVAL, ¿qué pasaría si, de manera extraordinaria, se hacen retiros masivos de los depósitos de los bancos del grupo Aval? La respuesta es sencilla, los bancos entrarían en suspensión de pagos que posteriormente los llevaría a la quiebra, a menos que otros bancos[9], Fogafín[10] o, en última instancia, el Banco de la República estén dispuestos a ofrecerles la liquidez de la que carecen. Los bancos en cuestión no pueden hacer frente a sus pasivos de muy corto plazo con el uso de sus activos porque estos últimos son de mediano y largo plazo. Si usted tiene una hipoteca a 15 años con un banco, ese banco no le puede exigir de la noche a la mañana el pago completo del saldo de capital de la hipoteca que usted le adeuda para luego dar ese dinero a quienes lo están retirando. La consecuencia de exigir inesperadamente y en gran magnitud el pago de los depósitos de los bancos es una corrida bancaria.

El Banco de la República podría solventar la situación brindando rápidamente la liquidez de la que carecerían los bancos del grupo Aval. Sin embargo, la situación podría empeorar si la desconfianza del público se generaliza al enterarse de las dificultades de estos bancos para responder por sí solos al reclamo de sus depósitos. Los depositantes de bancos ajenos al grupo Aval buscarían a su vez retirar su dinero, dándose el denominado pánico financiero. Si esto sucede, todos los bancos constreñirán el crédito ante la incertidumbre[11], incluso los de mayor solvencia y liquidez. El Banco de la República así actúe como prestamista de última instancia, será incapaz de evitar la crisis bancaria[12] ante la falta de confianza de las familias y las empresas sobre el sector bancario.

En definitiva, en el sistema bancario actual, en el que el Estado beneficia abiertamente a los bancos privados, no se deja de estar susceptible a las corridas bancarias. Eso explica tanto nerviosismo ante la campaña #NoalgrupoAVAL o, de lo contrario, la Superintendencia Financiera no habría presentado denuncias penales contra @MafeCarrascal. Sin darse cuenta, @MafeCarrascal logró mostrar en Colombia la inestabilidad propia del sistema bancario con banca central.

[1] https://twitter.com/MafeCarrascal/status/1067503818697523201

[2] https://twitter.com/MafeCarrascal/status/1090791294698483712

[3] https://twitter.com/ValoraAnalitik/status/1068204895025721344

[4] https://twitter.com/mluciaramirez/status/1068925560460587009

[5] Capacidad de convertir rápidamente un activo en dinero sin pérdida de valor.

[6] Por medio de ventanillas de descuento y redescuento, cuya tasa de interés es ligeramente superior a la de las Operaciones de Mercado Abierto. El Banco de la República les presta dinero a los bancos a cambio de activos poco líquidos, cuando nadie está dispuesto a prestarles. El monopolio de emisión monetaria del Banco de la República le da la capacidad de ejercer como prestamista de última instancia.

[7] Artículo 371 de la Constitución Política de Colombia.

[8] Mayor deuda sobre el capital propio.

[9] Prestamos en el mercado interbancario. No obstante, es probable que los otros bancos no estén dispuestos a prestar por precaución.

[10] El Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín) es el fondo de garantía de depósitos colombiano que actúa en caso de que una entidad financiera adscrita no sea capaz de pagar sus deudas. El fondo es limitado.

[11] Buscando estar lo más líquidos posible, por tanto, la tasa de interés de los prestamos comerciales de los bancos subirá.

[12] La contracción del crédito llevará a una posterior crisis económica.

Autor entrada: Sergio Orjuela

Sergio Orjuela es ingeniero agrónomo, estudiante de la maestría en Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Colombia.