Duque, nuevo presidente de Colombia

Lo cierto es que en sus manos está hacer las cosas bien para fidelizar esa clientela, si comete errores, incumple y no administra bien el país, avizoraremos gobiernos de centro e incluso gobiernos de fuerzas alternativas y creativas en un futuro próximo.

(Imagen tomada de Semana https://bit.ly/2Gejjn6)

 

Mucho se ha hablado y mucho se especuló sobre la llegada de un demócrata al máximo poder y cargo del Estado de un bello país como Colombia. Entre risas, llantos, memes y un sinnúmero de expresiones, la gente acudió de manera histórica a las urnas y, en Colombia, aparentemente reina la paz y la democracia. Era también de esperar que un gobierno de “derecha” llegara al país un lugar en el que las mayorías aletargadas y guerreristas asistieron por un mandatario cobijado en su integridad por las maquinarias corruptas que han azotado al país desde hace décadas.

 

Si bien no se sabe mucho de quién es Duque, a primera vista parece ser un hombre de familia, con valores y actitudes conservadoras, que privilegia las buenas costumbres y el respeto por los derechos de las ciudadanías. Ahora bien, lo que sí ha de temerse es el equipo de trabajo con el que se rodeará para llevar a buen término un país que se debate entre la guerra y la estabilidad social. Colombia aún sigue siendo un lugar que suscita muchas pasiones, plagado en muchos escenarios por la barbarie, la ignorancia y la falta de educación en muchos ámbitos, lo que inexpugnablemente conlleva a la violencia.

 

Cabe resaltar que dichos actos nacen desde escenarios tan minúsculos como el buen trato, la decencia y el respeto a la diferencia, a ser, expresarse y pensar de manera distinta. Hoy vemos claramente un país que deja atrás años de violencia fuerte y despiadada. Nos avizoramos con optimismo a ser una nación estable, progresiva, duradera y capaz de competir, aportar e intercambiar conocimientos y enseñanzas con las mejores naciones en términos sociales, educativos y políticos, también marcadas por este flagelo de grandes violencias. Si hacemos un examen detallado podemos ver y recoger muchos aprendizajes que nos dejan años de odios, conflictos, muertes y masacres. Es claro que en la mayoría de nuestras gentes reina el deseo de una hermandad y de una fraternidad capaz de superar los obstáculos para sobreponerse a las dificultades, perdonar y acariciar un desarrollo propio, ya no sólo de la nación colombiana y sus habitantes, sino propio de la humanidad como proyecto social, cultural y de advenimiento.

 

Con la llegada de Ivan Duque al poder, se calman muchos aires y muchos fuegos encendidos en la gente a causa del miedo. El miedo ¿a qué o a quién? Un sentimiento infundado para causar temores y odios en una sociedad en la que debemos ser capaces de reconocernos como hermanos y aprender también de otros grupos sociales que se han recompuesto y han avizorado mejores futuros para sus pueblos. No se trata de un mandatario que gobierna para una clase o para una élite, se trata de un mandatario que debe abogar y hacer lo mejor que pueda por el beneficio y el bienestar de nuestras gentes y nuestras ciudadanías. Ya que no hay que desmeritar los más de 8 millones de votantes que creyeron en el proyecto de la “Colombia Humana”.

 

Lo cierto y lo que hay que recoger aquí es la capacidad que debe tener un mandatario para defender la naturaleza, la sociedad, la cultura y diversidad amplia que recoge uno de los rincones más ricos de nuestro planeta y por lo menos de nuestro sistema solar. Un lugar único que ha hecho posible la vida y el desarrollo a través de riquezas como las aguas, el aire, los ríos, bosques y un sinnúmero de aves y especies propias de este lindo país. Así que Duque tendrá la gran responsabilidad de gobernar para bien y de acrecentar nuestro país ante el mundo llevando a cabo los proyectos políticos que le “vendió” a los más de 10 millones de votantes que creen en su proyecto político. Lo cierto es que en sus manos está hacer las cosas bien para fidelizar esa clientela, si comete errores, incumple y no administra bien el país, avizoraremos gobiernos de centro e incluso gobiernos de fuerzas alternativas y creativas en un futuro próximo.

Autor entrada: Diego Reyes

Diego Reyes
Diego Reyes es Antropólogo, investigador sociocultural y artista colombiano, trotamundos, escritor y columnista.