Estrategias de China para consolidarse como potencia emergente

 

Mientras un estudio de 2013 afirma que Estados Unidos gastó casi dos billones de dólares y tuvo cerca de 200.000 bajas en la invasión a Irak (Trotta, 2013), China se limitó a seguir con sus funciones como miembro del Consejo de Seguridad. En consecuencia, el bulto de la contención de la amenaza sobre la existencia de armas de destrucción masiva del régimen de Hussein, lo terminó llevando Estados Unidos y su coalición.

 

(Imagen tomada de: http://tinyurl.com/y9224acs)

 

Teniendo en cuenta que los estudios liberales sobre relaciones internacionales se quedan cortos en identificar el total de las estrategias empleadas por China, se hace necesario traer elementos de autores del enfoque neorrealista que den, aún más, una visión holística del fenómeno chino. Así, primero se nombrarán y expondrán ejemplos que sustenten cómo China ha hecho uso principalmente de dos tácticas: el chantaje y Buck-passing, conceptualizadas por Mearsheimer, para posicionarse como potencia. Luego se hará un breve comparativo del ejército chino con el de otras potencias. Por último, se analizará la tenencia de armamento nuclear como estrategia que permite a China mantener un estado de relativa calma en el escenario regional del lejano oriente.

 

Dos estrategias clave

 

Mearsheimer hace una distinción entre tácticas directas e indirectas que sustentan el objetivo final de China de posicionarse como potencia emergente. El chantaje, táctica directa, es solamente eficaz con estados más débiles y consiste en la amenaza del uso de la fuerza si el Estado más débil no actúa conforme el interés del más fuerte (Frasson-Quenoz, 2014, pág. 114). Esta estrategia es empleada por China en la región del Asia-Pacífico. El caso más significativo es Taiwán, u oficialmente la República de China. Fue a este Estado insular, ubicado al sur de China continental, creado luego de la guerra civil que ocurrió en el país entre 1927 y 1949, que enfrentó al Partido Comunista con el Nacionalista, a donde terminó huyendo el líder nacionalista Chiang Kai-Shek (VisualPolitik, 2017). Desde aquel momento, ambos estados reclaman la soberanía del territorio del otro.

 

Conforme con el relato de Jewis (2011, págs. 160-163), en 1949 Chiang reclamó la soberanía sobre dos islas ubicadas entre Taiwán y el continente. Se trataba de Quemoy y Matsu. Luego, el presidente estadunidense Eisenhower declaró que estaba dispuesto a defender este territorio, incluso con el uso de armas nucleares. No obstante, esto no fue impedimento para que China continental, que atacó las islas en 1954, 1955 y 1958, usara el chantaje ante la posibilidad de un enfrentamiento directo entre su aliado, la Unión Soviética, y el del Taiwán, Estados Unidos, para tomarse aquel territorio insular. Este es un claro ejemplo de cómo la República Popular de China hizo empleo de la táctica de chantaje para poder hacerse del dominio de un territorio aun enfrentando a una potencia.

 

Sin embargo, teniendo en cuenta que la China continental quiere hacerse del control de Taiwán desde 1949, tiene una política conocida como “Una sola China”. Es así como Enrique Bueno (2017), explica que, en el año 1971, usando el chantaje como herramienta de diplomacia, la República Popular de China entra al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Aparte, esta política también ha producido que cada vez menos países reconozcan a Taiwán. El caso más reciente fue cuando Panamá, en junio de 2017, rompe relaciones con este país, para solo tener relaciones con China continental. Esto, aparte de tener beneficios económicos para Panamá, a China representa que cada vez más Estados reconocen su soberanía sobre la isla (Horton & Lee, 2017). Solo 19 países y el Vaticano reconocen a Taiwán como Estado.

 

La segunda táctica, de tipo indirecto, usada por China es la de Buck-passing. Según explica Frasson-Quenoz, significa “zafarse de la responsabilidad, esperando que alguien más responda a la amenaza” (2014, pág. 115). Esta estrategia es identificada cuando se analiza lo que Luna, docente de la Universidad Externado de Colombia, expone sobre los principios fundamentales de la política exterior china en cuanto “el respeto mutuo por la integridad territorial, la no agresión, la no interferencia en asuntos internos y la participación en actividades diplomáticas internacionales para defender y promover la paz mundial” (Luna, 2013).

 

En este sentido, la relación que se encuentra entre el teórico estadounidense y la profesora externadista es que, en el marco de esos principios de política exterior, se esconde detrás una táctica que puede aumentar el poder relativo de China. Esto al no involucrarse directamente en conflictos internacionales.

 

Un ejemplo de esta táctica de Buck-passing fue el hecho de no hacer parte de la coalición liderada por Estados Unidos en 2003 para invadir Irak. Si bien este país de Medio Oriente no está en la zona de influencia de China, en su momento esta política de gobernanza global fue apoyada por parte de las unidades del sistema internacional, sustentada en que el régimen iraquí, debido a la sospecha de presuntas armas de destrucción masiva, representaba una amenaza a la paz y seguridad internacional.

 

Mientras un estudio de 2013 afirma que Estados Unidos gastó casi dos billones de dólares y tuvo cerca de 200.000 bajas en la invasión a Irak (Trotta, 2013), China se limitó a seguir con sus funciones como miembro del Consejo de Seguridad. En consecuencia, el bulto de la contención de la amenaza sobre la existencia de armas de destrucción masiva del régimen de Hussein, lo terminó llevando Estados Unidos y su coalición.

 

Lo anterior pudo no cambiar el poder relativo por parte de China. No obstante, el no involucramiento en esta acción internacional evitó las pérdidas económicas y de hombres que sí acarreó Estados Unidos. El país asiático no quiere y no pretende ser el policía del mundo y es así como esta responsabilidad la pasa a otro y no tiene que incurrir en gastos innecesarios.

 

El Ejército Popular de Liberación

 

La última vez que China participó en un conflicto internacional fue durante la década de los 80 contra Vietnam. Para 2017, su ejército solo participa en dos misiones de mantenimiento de paz en África: Malí y Sudán (Fung, 2016). Esto, a pesar de ser miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidad y tener el ejército más grande en términos de hombres, lo que se traduce a que su estrategia de pasar el bulto es una constante que le permite no desgastar sus fuerzas militares y su economía, y sí mantener sus estrategias blandas en términos de posicionamiento global.

 

Sin embargo, si se habla de que la estrategia de Buck-passing hace que China no incurra en gastos innecesarios, ¿puede esta cubrirlos?, es decir, ¿tendría China las suficientes capacidades materiales para llevar a cabo esa función de policía del mundo que pretende desempeñar Estados Unidos? Para dar respuesta a esta pregunta se tendrá en cuenta el pensamiento de Mearsheimer de que, solo el poder terrestre, es decir, el de infantería, es el que más vale en términos militares (Frasson-Quenoz, 2014, pág. 112).

 

Así, según la información proporcionada por la página globalfirepower.com, con datos a 2017, China cuenta con 2’260.000 de militares activos (2017). Seguido de Estados Unidos con 1’373.650 e India con 1’362.500. Si bien esta cifra no contiene el tipo de soldado, o sea, no diferencia entre la infantería y las otras fuerzas, es diciente en términos cuantitativos. Lo anterior refuerza el argumento de que el paso de la responsabilidad le ha servido a China para mantener sus capacidades materiales con respecto a las fuerzas armadas, la estrategia no le representa ninguna amenaza directa y le permite darse el gusto de tener un ejército bastante cuantioso. A pesar de que, teniendo en cuenta las proporciones de tropas, China sí podría reemplazar a Estados Unidos en su función de policía del mundo.

 

El arma nuclear y la estrategia defensiva China

 

El Estado Chino es uno de los pocos que posee armamento nuclear en el mundo. Su primer ensayo nuclear tuvo lugar el 16 de octubre de 1964 (Reinoso, 2011) y desde ese momento entró a la lista de potencias nucleares. Antes de entrar en el detalle de las consecuencias que trajo la invención de este tipo de bomba para China como estrategia, es necesario mencionar cómo está el país en términos de cabezas nucleares.

 

En la región de Asia, hay una concentración de países con cabezas nucleares. No obstante, China está en el top regional con 250 cabezas nucleares, seguido de Pakistán con entre 100-120, India con cerca de 110 y Corea del Norte con 10 (Kogelinsky, 2017). La tenencia de este tipo de armamento trae a la región una relativa calma pese a ciertas asperezas. No hay que olvidar que, por ejemplo, la Segunda Guerra Mundial trajo para China un total de 10 millones de pérdidas humanas por parte del Imperio Japonés, suceso que algunos denominan como el genocidio chino (Mourik, 1978). Este tipo de eventos históricos causan discordias entre las naciones de los diferentes Estados de la región.

 

En este mismo sentido, la idea principal de Waltz (2013), en su famoso artículo “¿Por qué Irán debe tener la bomba?”, de que el equilibrio nuclear trae mayor estabilidad, puede usarse para afirmar que la tenencia de estos cuatro estados de armamento nuclear hace que la región mantenga una relativa calma pese las asperezas históricas, pero aquí la estrategia china consiste claramente en mantenerse en la cúspide de la espiral de poder, al tener un mayor arsenal, y aprovechar la posición defensiva y el apaciguamiento del dilema de seguridad que trae consigo el arma nuclear gracias al equilibrio de amenazas.

 

El arma nuclear ha construido un régimen internacional que afectó claramente la forma de hacer la guerra. No es gratis que solo una persona, el presidente Truman, tiene el título de haber sido el único en hacer uso de estas armas (Lewis, 2011, pág. 73). La bomba atómica es diferente por una razón fundamental: su uso proporcionaba tal destrucción que pone a temblar a cualquiera que la quiera emplear o que haga que la usen en su contra. Lewis (2011, pp. 68-76) explica este comportamiento con base a las ideas de Carl Clausewitz, afirmando que la guerra y las armas que en ella se empleen deben ser usadas únicamente con fines políticos. Cualquier otro uso que se le diera a un arsenal nuclear seria irracional y no conseguiría los fines deseados debido a su capacidad devastadora.

 

Para China es claro que la tenencia de este tipo de armamento, sumado a que en la región hay un relativo equilibrio de amenazas, le ha traído un escenario de seguridad para poder desarrollar su interés económico sin ningún obstáculo de tipo bélico. Además, conforme con la rama defensiva del realismo, “como solamente importa la distribución relativa de las capacidades, en un ámbito internacional caracterizado por la igualdad de capacidades proporcionada por el arma nuclear, los Estados son llevados a preferir un comportamiento defensivo” (Frasson-Quenoz, 2014, pág. 106), que es más efectivo al momento de lograr el interés que un comportamiento ofensivo. De este modo, autores como Waltz, Glaser y Van Evera concuerdan con que el comportamiento defensivo trae mayor paz y favorecen un comportamiento cooperativo entre los estados.

 

De hecho, lo que se observa en la región circundante en la que China está, es que los estados tienen un claro comportamiento de defensa. Según Jervis, si la defensa tiene suficiente ventaja y si los Estados son más o menos iguales entre ellos, no solo el dilema de seguridad dejará de impedir que los estados cooperen, sino que la agresión será imposible, haciendo así la anarquía del sistema casi que irrelevante (1978).

 

Y es con este resultado de cooperación, se observa que la estrategia de China consiste en usar ese escenario para favorecer su propio interés en términos económicos y de influencia. Es el escenario cooperativo, producto del equilibrio de amenazas en Asia-Pacífico, el que da la posibilidad para que organismos internacionales surjan y trasciendan. Ejemplo de estos son la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO) y el Foro Regional de la Asociación de Naciones del Sudeste de Asia (Asean).

 

En conclusión, las estrategias empleadas por China para posicionarse como potencia emergente, desde el neorrealismo, están representadas por el chantaje y Buck-passing, y la tenencia de un ejército grande en términos cuantitativos. Además, de usar la cooperación y relativa paz que trae el comportamiento defensivo, que merma el dilema de seguridad, como un medio de consolidar sus estrategias de poder blando para lograr sus intereses económicos y de influencia. Lo anterior como resultado de que haya un equilibrio de amenazas por la tenencia de varios estados del arma nuclear. Todo este escenario hace que el Estado Chino aumente sus capacidades materiales y vaya consolidándose cada vez más en un país con mayor importancia y reconocimiento en el ámbito internacional.

 

Referencias

 

Frasson-Quenoz, F. (2014). Autores y teorías de Relaciones Internacionales. Bogotá, Colombia: Universidad Externado de Colombia. doi:ISBN 978-958-772-336-3

Fung, C. (26 de julio de 2016). China’s Troop Contributions to U.N. Peacekeeping. United States Institute of Peace. Recuperado el 1 de diciembre de 2017, de https://www.usip.org/publications/2016/07/chinas-troop-contributions-un-peacekeeping

Global Fire Power. (2017). Global Fire Power. Recuperado el 1 de diciembre de 2017, de https://www.globalfirepower.com/active-military-manpower.asp

Jervis, R. (1978). Cooperation under the Security Dilemma. World Politics, 30(2), 167-214.      doi:10.2307/2009958

Horton, C., & Lee, S. (15 de junio de 2017). El efecto de la ruptura de relaciones entre Panamá y Taiwán. The New York Times. Recuperado el 1 de noviembre de 2017, de https://www.nytimes.com/es/2017/06/15/panama-taiwan-centroamerica-china/

Kogelinsky, F. (22 de abril de 2017). Mapa nuclear: dónde están los arsenales que pueden destruir el mundo. Infobae. Recuperado el 1 de diciembre de 2017, de https://www.infobae.com/america/mundo/2017/04/22/mapa-nuclear-donde-estan-los-arsenales-que-pueden-destruir-el-mundo/

Lewis, J. (2011). Nueva historia de la Guerra Fría (Primera ed.). (J. Almela, Trad.) México, D.F.: Fondo de Cualtura Económica. doi:ISBN 978-607-16-0555-9

Luna, Lina. (mayo, 2013). Política exterior china coyunturas histórica. Trabajo presentado en Conferencia viaje académico China-2013 de Universidad Externado de Colombia, Bogotá.

Quintana, Diosdado. s.f. Una aproximaxción al impacto de China en América Latina, (1-26).

Reinoso, J. (6 de marzo de 2011). Zhu Guangya, artífice de la primera bomba atómica china. El País. Recuperado el 1 de diciembre de 2017, de https://elpais.com/diario/2011/03/06/necrologicas/1299366001_850215.html

Trotta, D. (14 de marzo de 2013). Guerra de Irak costó a EEUU más de 2 billones de dólares: estudio. Reuters. Obtenido de https://lta.reuters.com/article/worldNews/idLTASIE92D04M20130314

VisualPolitik (10 de julio de 2017). ¿Por qué CHINA está AMENAZANDO a TAIWAN? Recuperado de: https://www.youtube.com/watch?v=8jv6i5CRU5Y

Waltz, K. (junio de 2013). ¿Por qué Irán debe tener la bomba? Foreign Affairs Latinoamérica. Obtenido de http://revistafal.com/por-que-iran-debe-tener-la-bomba-3/

Autor entrada: Daniel Trejos

Daniel Trejos
Daniel Trejos es estudiante de Gobierno y Relaciones Internacionales en la Universidad Externado de Colombia. Ha trabajado como monitor de investigación en el Observatorio de Análisis de los Sistemas Internacionales. Amante y defensor de la libertad.