Sobre subsidios y eficiencia del gasto público

 

El dilema pensional tendrá que ser debatido a profundidad en el siguiente gobierno si se quiere mejorar la eficiencia del gasto, aún no existe consenso en la forma en que se debería intervenir en esta materia por parte del Estado, pero las cifras demuestran que la regulación actual concentra la inversión en los sectores con más altos ingresos.

 

(Imagen tomada de Dinero https://bit.ly/2jONF1V)

 

Desde la constitución política de 1991 se han venido formulando nuevos programas y políticas públicas enfocadas a garantizar los derechos contenidos en el nuevo texto constitucional, lo que ha significado un incremento constante de los recursos que se dirigen a mantener el gasto público social que antes de 1991 representaba menos del 5% del PIB y que ahora alcanza el 9% ascendiendo a una suma aproximada de $71,8 billones de pesos en solo subsidios (Santamaria, 2018).

 

El  incremento del gasto público social, ha venido acompañado de grandes logros en materia de disminución de la pobreza, de 2010 a 2015 el gasto público social pasó de $49,6 billones a $71,8 billones, en este mismo lapso temporal la incidencia de pobreza pasó de 37,2 en 2010 a 27,8 en 2015, sin embargo no pasa lo mismo con la desigualdad, la inversión pública no tuvo efectos significativos en el índice de Gini, que solo se redujo 0,01 luego de la intervención en subsidios como se evidencia en la gráfica 1 (Santamaria, 2018).

 

 

La poca eficacia de los subsidios en la reducción de indicadores como el Gini, se debe a los costos que implica la corrupción a nivel regional y nacional, la imperfección de algunos mecanismos utilizados para focalizar el gasto y la estructura y operatividad de algunos subsidios que pueden ser regresivos si se estudian bajo la capacidad de pago de sus receptores y principales beneficiarios. A continuación, abordaré los dos últimos factores mencionados.

 

La focalización del gasto implica el direccionamiento de los recursos públicos a los grupos poblacionales con menores ingresos y mayores necesidades básicas insatisfechas, para lograr esta finalidad se utilizan instrumentos de focalización, siendo el SISBEN el más importante instrumento en la selección de beneficiarios de programas sociales a nivel nacional. El SISBEN mide cuatro tipos de componentes por hogar, los cuales son salud, educación, vivienda y vulnerabilidad, cada uno de estos cuenta con un conjunto de subcomponentes, en la tabla 1 se ilustran cada uno de ellos.

 

Tabla 1

Salud Educación Vivienda Vulnerabilidad
1. Condición de

discapacidad

2. Padre adolescente

1. % de adultos que son analfabetos funcionales

2. % de inasistencia

escolar

3. Atraso escolar

4. % de niños trabajando

5. % de adultos con

secundaria incompleta o

menos escolaridad

1. Tipo de vivienda

2. Tipo de fuente de agua

para consumo

3. Tipo de conexión del

sanitario

4. Sanitario de uso

exclusivo

5. Material de pisos

6. Material de las paredes

7. Tipo de manejo de

basura y desperdicios

8. Tipo de combustible para

cocinar

9. Condición de

hacinamiento

1. Individual:

1.1. Número de personas en

el hogar

1.2. Género del jefe de hogar

1.3. Tasa de dependencia

demográfica

1.4. Tenencia de activos

Contexto municipal:

1.5. Tasa de mortalidad

infantil

1.6. Tasa de homicidios

1.7. Tasa de cobertura neta

por nivel educativo

1.8. % de familias que

utilizan los servicios de

salud general en el caso

de una necesidad

Fuente: Conpes 117 de 2008. Elaboración propia

 

Este instrumento asigna un puntaje de 0 a 100, en donde cero significa la mayor condición de pobreza y vulnerabilidad. El puntaje se determina de manera diferencial según la ubicación geográfica del hogar y zonifica el país en 14 ciudades principales, el resto de las zonas urbanas y las zonas rurales, cada programa social tiene un puntaje y depende del umbral fijado el acceso o no al programa.

 

Este sistema implica un mejor direccionamiento de la inversión social y produce mayores efectos en aras de alcanzar los fines constitucionales, sin embargo, se han detectado falencias en su operación, en 2016 el DNP reportó 43.632 casos de personas cuyo ingreso supera los $3.8 millones al mes pero que estaban ubicadas en puntajes bajos del SISBEN (Santamaría, 2018). En este sentido, es necesario depurar este tipo de instrumentos para mejorar la eficiencia en la asignación de los subsidios.

 

El otro instrumento de focalización se basa en la información de estratificación de los hogares y es en este donde se presentan las mayores ineficiencias, ya que la información es poco confiable para asignar la inversión social y pueden presentarse casos en los que personas con ingresos altos decidan vivir en estratos medios o bajos para ser beneficiarios de subsidios y tributar menos.

Los subsidios que utilizan la estratificación como instrumento de focalización presentan regresividad, en el caso de los servicios públicos, los quintiles cuatro y cinco (de mayores ingresos) reciben el 32,1% del total de inversión, lo que implica un direccionamiento contrario a los mandatos constitucionales que prohíben entregar subsidios a individuos u hogares que no los necesitan.

 

La estratificación ha dejado de ser un mecanismo representativo de la situación económica de los hogares, al resto (Gonzales, 2018) sostiene que en el caso de la capital del país los estratos 2 y 3 abarcan el 60,75% de las manzanas y agrupan el 68,3% de la totalidad de hogares en donde viven el 76,1% de las personas, frente a los estratos 4, 5 y 6, estos agrupan al 5,8% de la población, lo que implica que el instrumento ya no clasifica a la población de manera efectiva.

 

Respecto a los subsidios regresivos, según planeación nacional el gasto de pensiones es el más ineficiente, ya que son los quintiles 4 y 5 los que reciben más del 73% del total de inversión (véase tabla 2), siendo la carga pensional el segundo gasto más alto como porcentaje del PIB (2,31%) después de la educación.

 

Los servicios públicos junto con los subsidios en educación y vivienda, presentan también una alta regresividad, ya que en estos casos no se utilizan los instrumentos de focalización idóneos, los primeros utilizan la estratificación con todo las distorsiones en la información que de esta se derivan, los segundos en su mayoría no tienen instrumentos de focalización como en el caso de la educación superior donde se financia la oferta y los terceros son aprovechados por los estratos que cuentan con mejores posibilidades de acceder al crédito.

 

Tabla 2

Subsidio % del subsidio por percentil de ingreso
1 2 3 4 5

 

  • Educación
25,7 23,4 21,4} 18,1 11,4
  • Pensiones
4,3 7,8 13,7 23,4 50,8
  • Salud
33,7 23,6 19,7 15,1 8
  • SPP
21,8 23,2 22,9 20,4 11,7
  • Pobreza
33,4 23 15 17,2 11,5
  • Primera infancia
32 27,2 22,13 15,4 3,2
  • Vivienda
11,3 22,5 29,6 26,6 10

Fuente DNP, elaboración propia

 

De lo anterior se desprende un debate profundo frente a la política fiscal y los retos que el nuevo gobierno tendrá en esta materia, las reformas del gasto público deben estar direccionadas a mejorar la eficiencia de cómo se redistribuyen los ingresos y la eficacia de los programas que presenten mejores resultados en términos de producción de impactos y efectos positivos para sus beneficiarios. El dilema pensional tendrá que ser debatido a profundidad en el siguiente gobierno si se quiere mejorar la eficiencia del gasto, aún no existe consenso en la forma en que se debería intervenir en esta materia por parte del Estado, pero las cifras demuestran que la regulación actual concentra la inversión en los sectores con más altos ingresos, debido en gran parte a las megapensiones de los altos funcionarios del Estado.

 

Referencias

 

Consejo Nacional de Política Económica y Social República de Colombia Departamento Nacional de Planeación. 2008. Actualización de los criterios para la determinación, identificación y selección de beneficiarios de programas sociales. Bogotá

Santamaría, Mauricio. 2018. eficiencia del gasto público en Colombia, ¿en qué estamos?  Revista de Economía Colombiana, subsidios y eficiencia del gasto. Edición 351, Contraloría General de la Republica. Bogotá.

Gonzales, Jorge Iván. Redefiniendo el significado y las implicaciones de los subsidios. Revista de Economía Colombiana, subsidios y eficiencia del gasto. Edición 351, Contraloría General de la Republica. Bogotá.

Departamento Nacional de Planeación, 2018. Presentación de seminario: “subsidios y eficiencia del gasto, hacia un nuevo sistema de subsidios y transferencias”, Bogotá.

Autor entrada: Fernando Guio

Fernando Guio
Fernando Guio es estudiante de décimo semestre de Derecho en la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia, becario de investigación en dicha universidad, estudiante de séptimo semestre de Administración Pública en la Escuela Superior de Administración Pública, auxiliar de investigación en la linea de investigación sobre economía de lo púlico.