El caso de Antonio Ledezma: Cuando la huída es legítima

 

Es impensable calificar de ilegítima una conducta que, producto de la desesperación y la injusticia, ha sido aplaudida por la comunidad internacional debido al mensaje que trae implícito: En Venezuela, la única alternativa para un preso político es el escape.

 

(Imagen tomada de CB24 http://bit.ly/2zd5OfQ)

 

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Antonio José Ledezma Díaz es un abogado venezolano que incursionó en la escena política de su país desde su juventud hasta llegar a ser el Alcalde Metropolitano de Caracas por primera vez en el año 2008. Al ser un férreo opositor del régimen chavista, las elecciones mediante las cuales fue elegido fueron desconocidas por el Gobierno. No obstante, su lucha por la legitimidad de su elección, aunada a una huelga de hambre, logró ubicarlo en el poder hasta el año 2013, año en el cual fue reelecto en el cargo, en una votación aplastante frente a su contrincante oficialista.

 

Desde su primer mandato, Ledezma vio afectada su gestión debido a las abusivas intromisiones que el Gobierno venezolano sostuvo en el ejercicio de sus poderes como alcalde, y por causa de sus múltiples críticas frente al régimen chavista, el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional lo detuvo el día 19 de febrero de 2015.

 

La totalidad de este mal llamado proceso penal en contra de Ledezma ha estado viciado de múltiples arbitrariedades. Durante su captura el cuerpo de seguridad detonó sus armas para dispersar a personas que intentaban impedir su detención, a Ledezma nunca se le informó el motivo de la misma y posteriormente se supo por medio del presidente Nicolás Maduro que se le acusaba de haber participado en la denominada Operación Jericó, la cual tenía como objetivo derrocar al gobierno venezolano.

 

Dentro del marco del proceso nunca fue posible desvirtuar la presunción de inocencia de la cual, como cualquier ciudadano, gozaba Antonio Ledezma. Las pruebas pasaron por manos del oficialismo, lo cual le hizo pensar a Ledezma y a sus defensores que las mismas eran falsas y que su proceso era fabricado.

 

Antonio Ledezma fue detenido inicialmente en la prisión militar de Ramo Verde, concediéndosele la prisión domiciliaria en febrero de 2016. Empero, este derecho también le fue vulnerado cuando en la madrugada del 1 de agosto de 2017, Ledezma fue sacado a la fuerza de su residencia por parte del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, sin presentar orden de detención alguna. Debido a la presión de la opinión pública, fue devuelto a su casa el día 4 de agosto de 2017.

 

Este último evento fue la gota que rebosó el vaso. Las múltiples irregularidades en el proceso adelantado contra Antonio Ledezma hicieron que frente a la fuga del exalcalde, el 17 de noviembre de 2017, fuera imposible que se considerara que tal actuación fuera la de un prófugo de la justicia.

 

Después de haber pasado más de mil días detenido injustamente, sin que en los estrados judiciales se hubiera confirmado que Ledezma cometió delito alguno, se ha calificado como de valiente la decisión que tomó el político. Y no es para menos, porque a pesar que no se conocen muchos detalles de cómo logró zafarse de la seguridad que lo rodeaba, no se logra explicar cómo llegó via terrestre a Cúcuta para posteriormente dirigirse a España.

 

Su familia manifestó que ni ellos mismos conocieron los pormenores del escape, pero se ha rumorado que debido al cariño que Ledezma despierta en sus coterráneos y lo injusta de su situación, fue ayudado por la Guardia Nacional a escapar de su detención domiciliaria.

 

Es impensable calificar de ilegítima una conducta que, producto de la desesperación y la injusticia, ha sido aplaudida por la comunidad internacional debido al mensaje que trae implícito: En Venezuela, la única alternativa para un preso político es el escape.

 

Preocupa qué pasará con los cientos de presos políticos que quedan en Venezuela, a quienes como Antonio Ledezma, se les han vulnerado sus derechos civiles de múltiples maneras y no parece haber una solución frente a la situación. La esperanza en Venezuela recae en que la manifestación de gallardía de Ledezma no sea en vano y que desde el exterior siga trabajando para que en este país sea posible pensar diferente sin tener que huir como consecuencia de ello.

Autor entrada: María Isabel Niño

María Isabel Niño
María Isabel Niño es estudiante de Jurisprudencia y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario. Tiene profundo interés por los idiomas y los temas de actualidad internacional.