¿Espacio público o privado?

 

Por lo que el problema se reduce a ¿de quién deberían ser las calles, plazas y carreteras?, ¿y, por consiguiente, qué uso se les debe dar a estas?

 

(Imagen tomada de Alcaldía Mayor de Bogotá http://bit.ly/2loMdXQ)

 

La definición de espacio público que se encuentra en la página de la Secretaría de Planeación de Bogotá es un error en sí. Pasemos a verla:

 

“Entiéndese por espacio público el conjunto de inmuebles públicos y los elementos arquitectónicos y naturales de los inmuebles privados, destinados por su naturaleza, por su uso o afectación, a la satisfacción de necesidades urbanas colectivas que transcienden, por tanto, los límites de los intereses, individuales de los habitantes.”

 

Praxeológicamente (la Praxeología es la ciencia que estudia la acción humana), lo colectivo es el conjunto de interacciones humanas y las interacciones humanas buscan satisfacer los intereses individuales.

 

Consecuentemente, a partir de la definición de espacio público y del estudio de la acción humana, se deduce una contradicción lógica: lo colectivo es el conjunto de interacciones humanas que buscan satisfacer los intereses individuales, por consiguiente no existen necesidades colectivas –sino individuales-. A es no A.

 

Volvámoslo más simple, (se pueden usar otros ejemplos porque es un razonamiento lógico), ¿existe la salud colectiva o individual?, ¿el ente ficticio que es el colectivo va al médico por un malestar o soy yo -como individuo- el que va al médico por un malestar para recuperar mi salud?

 

¿Por qué, sino por este razonamiento, se encuentran contrapuestos los intereses de los habitantes de un sector, por ejemplo Quinta Camacho, Bogotá, con lo que un ente de planificación central (Secretaría de Planeación) considera un bien común –o colectivo-?

 

Ahora partamos de que el espacio público permite la libre circulación de personas y que, según el artículo 13 de la Declaración de los Derechos Humanos, “toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado”.

 

Esto solo es posible en donde se irrespete la propiedad privada, de lo contrario –corrigiendo la Declaración de los Derechos Humanos- un individuo tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado desde que no sea propiedad de alguien más.  De aquí surge la segunda contradicción ¿de quién es lo público?

 

Si lo público es de los individuos, yo  -o cualquiera de los que lee esta columna- podría decidir qué hacer, por ejemplo, con una calle de –reiteremos- Quinta Camacho, pero no, quien decide qué se hace con lo público es la Secretaria de Planeación. Y si la Secretaria de Planeación puede decidir sobre esta hipotética calle, se vuelve su propiedad privada.

 

Por lo que el problema se reduce a ¿de quién deberían ser las calles, plazas y carreteras?, ¿y, por consiguiente, qué uso se les debe dar a estas?

 

Mi respuesta sería sencilla, si lo colectivo es el conjunto de interacciones humanas que buscan satisfacer los intereses individuales, quienes deben decidir sobre el espacio público son los directamente implicados, los que interactúan en un espacio en búsqueda de satisfacer sus intereses individuales, en este caso, los habitantes de cada sector, no una Secretaría de Planeación.  Esto sin contar la parte moral, que reforzaría mi postura, en la que si los intereses se contraponen, el Estado se impone sobre los individuos por medio del monopolio de las leyes o las armas, o ambos.

 

Por esto, la propuesta sería traspasar el espacio público –que es de los políticos como ya se dedujo- a los que serían sus legítimos dueños, los que lo habitan e interactúan con él, permitiendo que estos persigan sus intereses individuales. Porque, de lo contrario y llevando el razonamiento al absurdo, en nombre del bien común, empezamos a expropiar –robar- la propiedad.

Autor entrada: Martín Sánchez

Martín Sánchez
Martín Sánchez es estudiante de Ingeniería Química en la Universidad Nacional de Colombia. Director Nacional de Juventudes del Movimiento Libertario. Coordinador local de Students For Liberty. Columnista en PanAm Post. Old Whig. @MartinSanchezD