Call of Duty y la corrección política

(Imagen tomada de Call of Duty http://bit.ly/2qke8WN)

 

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La reciente salida del último título de acción para juegos de video de Call of Duty, basado en la segunda guerra mundial, ha traído un gran revuelo, más allá de los problemas técnicos que pueda tener el apartado jugable, el juego ha sido duramente criticado por múltiples medios digitales, esto, debido a la ausencia de las esvásticas nazis siendo reemplazadas por el águila del tercer Reich Alemán, a su vez en el apartado de personalización, los desarrolladores han decidido incluir mujeres de descendencia afroamericana luchando para la facción alemana en las partidas de jugador contra jugador.

 

En una declaraciones, los desarrolladores del juego de acción respondieron a estos apartados gráficos polémicos a favor de un juego más inclusivo para su audiencia, por lo que la inclusión de temáticas como el nazismo serían evidentemente una falta de respeto contra la posición cultural de la audiencia: “But in our global community of multiplayer and zombies players, we’ve chosen deliberately not to include that. We want the community to play together. We want to be respectful of local customs and laws around the world. And frankly it’s a dark symbol with a lot of emotion behind it we don’t feel matches our multiplayer experience.”

 

Y, aunque se debe dar mérito a la compañía detrás del desarrollo de esta nueva entrega de la saga de guerra en su búsqueda por un juego mucho más inclusivo que permita borrar los estereotipos de género y raciales en un tema como lo es la segunda guerra mundial, la ejecución ha sido desastrosa. No solo se hace un atentado contra el pasado que conocemos, se atenta contra el presente mismo, pues pretender anular algo tan relevante como lo fue el nazismo en la historia del siglo XX occidental con su elemento más pictórico (esvástica alemana), es restringir el conocimiento a las generaciones de jóvenes que disfrutan de esta saga, que, en un pasado, desarrolló varios títulos anteriores ambientadas en la segunda guerra mundial y la guerra fría.

 




Aunque los videojuegos no son una fuente fidedigna de conocimiento, en muchas ocasiones son la primera puerta para muchos jóvenes en el mundo de la historia, la programación o la fantasía, por ende, la responsabilidad de las compañías desarrolladoras de juegos de video no solo debe recaer en crear nuevos formatos digitales de última generación, balanceados y competitivos para su público, sino tomar la responsabilidad de contar con buenos asesores en este tipo de paradigmas como lo es la representación del nazismo en la actualidad o la inclusión de la mujer en la guerra, que, aunque son temas de alta polémica, deben ser representados de la mejor manera posible y, a su vez, enseñarle al público que este tipo de elementos que en su momento marcaron la historia de occidente son cosa del pasado.

 

No abogo por una representación precisa digital de la segunda guerra mundial, para eso lo mejor es sentarse un buen rato y leer libros dedicados a este tema, pero sí pido como historiador que soy, que estas primeras puertas a la historia para las nuevas generaciones tengan el respeto con el oficio histórico, representar el nazismo como fue, pues ocultando o disfrazando solo se logra crear ignorancia sobre el pasado histórico y, más importante, sobre las problemáticas ideológicas que este movimiento aún genera en nuestras sociedades. Si se desea mostrar el rol de la mujer en el conflicto, contarlo de la manera adecuada al igual que las personas afrodescendientes que participaron en el conflicto, pues no solo se está realizando precisión histórica, sino que es una manera adecuada de representar un respeto y dar voz a grupos de personas que dadas las circunstancias sociales de género y raza a mediados del siglo XX fueron irrelevantes o meramente ausentes en el gran libro de la historia.

 

No podemos pretender que es una simple queja histórica, sabemos que nuestra sociedad actual vive conectada y cada vez es más digital. Estos productos, pese a ser comerciales, son consumidos por enormes grupos de personas, pretender tomar este tipo de fallos en la historia como una broma o como simple chiste e irrespeto por parte de una compañía que quizás en sus últimos años no ha tenido la mejor dirección en cuanto a desarrollo de productos, es mantener una postura pasiva, aquellos que amamos la historia sabemos que este tipo de elementos no pueden tolerarse, no por fanatismo al nazismo o a la misoginia, sino porque creemos que la historia enseñada de manera correcta, con todos sus matices, buenos y malos, es mejor reivindicadora que colocar a una mujer afrodescendiente con un uniforme de la Gestapo.



Autor entrada: Daniel Alejo Aristizabal

Daniel Alejo Aristizabal
Daniel Alejo Aristizabal es estudiante de Historia en la Pontificia Universidad Javeriana. Columnista e investigador del Centro de Estudios de África, Asia y Mundo Islámico (CEAAMI) en 2017. Exmonitor de la cátedra de Mundo Antiguo Euroasiático.