En tiempos de guerra ¿es la población civil la mayor víctima?

(Imagen tomada de 91 News http://bit.ly/2u5wWix)

 

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Muchas veces, cuando se presenta, ignoramos la realidad de una guerra: dos bandos que se enfrentan, muchas veces los mismos integrantes sin saber por qué lo hacen, buscando intereses ajenos y, por otra parte, la población civil que se ve forzada a desplazarse de sus lugares de asentamiento, ya que de no ser así corren el riesgo de perder su vida. A partir de la problemática del conflicto, me planteo la pregunta: en tiempos de guerra ¿es la población civil la mayor víctima?

 

Hoy en día en Siria, se está llevando a cabo una guerra, la cual inició siendo un enfrentamiento entre las fuerzas armadas de este país contra grupos insurgentes de la oposición, posteriormente se unieron rebeldes a un grupo del estado islámico de Irak, los cuales invadieron territorio sirio.

 

Esta guerra ha sido una de las que más vidas humanas civiles ha cobrado; según cifras de Unicef, al corte de 15 de marzo del presente año, entre 320.000 y 450.000 personas han muerto y 1.500.000 más han resultado heridas, de las cuales 1/3 han sido población civil, es decir, 150.000 han muerto y 500.000 han sido lesionadas. Pero esto no ha sido toda la devastación de la guerra, el mismo estudio dice que la guerra ha producido cerca de 5.000.000 de refugiados y el 50% de su infraestructura se ha visto destruida.

 

A raíz de esta situación, como lo mencionamos anteriormente, cerca de 5.000.000 millones de personas han tenido que desplazarse y convertirse en refugiados, lo cual expande aún más la problemática a otros países, llegando a generar una crisis humanitaria, principalmente alrededor de Europa y países vecinos como Jordania, Líbano y Egipto, que ya no dan abasto suficiente para recibir más refugiados. Actualmente, según la ACNUR (la agencia de la ONU para los refugiados), Turquía tiene a 2,7 millones de sirios refugiados, Líbano a cerca de un millón y Jordania un número estimado de 650.000, mientras que en el Norte de África se registran más de 28.000.

 

Tomando en cuenta la situación anterior, se evidencia otra prueba que demuestra que la población civil es la más afectada en este tipo de conflictos, puesto que nunca se les ha preguntado a los residentes del territorio si quieren o no entrar en este tipo de hostilidades o si en realidad lo ven necesario. Por lo general, se asume la decisión de los habitantes frente a estas situaciones, aunque en realidad su opinión y decisión sea una totalmente diferente.

 

Se defienden los intereses de unos pocos a toda costa. De manera común las personas se enlistan en los diferentes bandos no por un objetivo en común, sino para conseguir algo de dinero y, por consiguiente, poder ayudar a su familia en estos tiempos difíciles. Por otra parte, hay personas que lo hacen, solo porque sintieron que debían hacerlo.

 

Al descubierto queda entonces la realidad de todas las guerras alrededor del mundo, especialmente en Siria donde hay 100.000 soldados del ejército Sirio mientras que se estima que cerca de 30.000 milicianos luchan en Siria dirigidos por Irak. Esta guerra tiene algo muy poco común y es que mientras los habitantes de este territorio buscan refugio y asilo en otros países, muchos jóvenes, que no están en el conflicto, se mudan a Siria para ser parte de la guerra, sin saber por qué lo hacen o por intereses diferentes a los de los grupos que se encuentran enfrentados.

 




Ejemplo de esto es el caso del belga Michael “Younes” Delefortrie que tenía 26 años cuando declaró en el 2015, para el diario “Clarin” de Argentina, que se fue Siria a luchar a favor del califato. Lo hizo porque cuando tenía 17 años, empezó una amistad con dos jóvenes musulmanes, que lo convirtieron al Islam, por lo que desde ahí comenzó a recurrir a grupos extremistas hasta que decidió unírseles. Seis meses después regresó a su país consciente de que se había unido a ellos por lo que él llamó un desorden de hiperactividad, mas no por convicción. Como este caso se presentan 22.000 más alrededor de Europa y EEUU, con diferentes factores en el medio, como el económico.

 

Con el objetivo de explicar por qué las personas se unen a este conflicto en Siria sin tener conocimiento o apego a la ideología, Zan Jankovsky, el encargado de la seguridad de los jóvenes en Gotemburgo, declaró para la misma revista, el Clarín, en 2015, que:

 

“Estos chicos son el producto del desempleo, de la falta de una integración real, de las imágenes de la guerra donde ven como matan a chicos como ellos y el creciente movimiento de neonazis que los persiguen en las calles de sus propios barrios.”

 

A lo que Rick Coolsaet, un experto en radicalismo de una universidad belga, le añade que los jóvenes hoy en día se alimentan del radicalismo por medio de las redes sociales, llenándose de emotividad debido a que son menos ideológicos y objetivos lo cual los lleva al extremismo. (Clarín, 2015)

 

En conclusión, la población civil que se ve en medio de un conflicto armado (en este caso se ejemplificó con la guerra de Siria) se ven directamente afectadas, así esta población no cuente con una participación activa o inactiva en el conflicto, lo cual se convierte en una cuestión contraproducente ya que no se logran establecer los objetivos con un mayor número de muertos, heridos o refugiados.

 

Este irrespeto por la seguridad, la vida, la dignidad y demás derechos de la población civil no se debe a falta de legislación o de actos normativos y políticos en el mundo, ya que desde el Convenio de Ginebra en 1949 se estableció la ley mundial de protección civil la cual dicta que: “Las personas civiles y las personas que no participan en los combates no han de ser, en ningún caso, objeto de ataques, sino que deben ser respetadas y protegidas en todo tiempo.” Si no que va más ligado a una ideología que se ha presentado desde todos los tiempos, la cual es lograr el control de la población para facilitar el alcance de objetivos, ya sean económicos, territoriales, políticos, religiosos o étnicos, etc.

 

Por otra parte, mediando la razón, propongo como forma asertiva de evitar este tipo de conflictos, guerras, enfrentamientos, entre todos, la comprensión, la aceptación de las diferencias del otro, el dialogo y la convivencia como herramientas esenciales para llegar al respeto, comprensión y aceptación. Una utopía, mi utopía -y segura estoy que de tantos otros- , que de darle la importancia que merece y ser puesta en práctica podría cesar la realidad violenta tal como la conocemos.

 

Bibliografía

 

Agencia de la ONU para los refugiados en Siria. (s.f.). Agencia de la ONU para los refugiados en Siria. Obtenido de http://bit.ly/2bCtcg2

 

Roja, C. I. (29 de Octubre de 2010). Comité Internacional de la Cruz Roja. Obtenido de http://bit.ly/2pSGMAX

 

Sacha, N. (15 de Marzo de 2017). EL PAÍS. Obtenido de http://bit.ly/2wmUOea

 

Sierra, G. (26 de 09 de 2016). CLARÍN. Obtenido de http://clar.in/2hpyAWu

Wikipedia. (s.f.). Wikipedia. Obtenido de http://bit.ly/1PFWH9d



Autor entrada: Valentina Guerrero

Valentina Guerrero
Valentina Guerrero es estudiante de Comunicación Social y Periodismo en la Universidad Externado de Colombia. IG: Valentinaguerrerob