¿Qué es el principio de no agresión?

 

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Antes de definir qué es el principio de no agresión, debemos definir qué es la propiedad, ya que sin propiedad no puede existir este principio. Partiendo de los derechos naturales, decimos que cada hombre es dueño de su vida, su trabajo y el fruto de su trabajo (estas son sus propiedades).

 

Entonces, a partir de esto, el principio de no agresión, como base del libertarismo, consiste en no ejercer la violencia contra la vida o la propiedad de otra persona. El único caso en el que se permite el uso de la violencia es en defensa propia. Por consiguiente, el marco de actuación bajo el principio de no agresión sería de libertad ilimitada hasta que se agreda la vida o la propiedad del otro.

 




Basados en que no puede haber agresión, salvo en defensa propia, una sociedad fundada bajo este principio, permitiría, además, ya que es una sociedad voluntarista, los acuerdos mutuos, permitiendo la producción y el libre comercio. El comercio surgiría en esta sociedad del siguiente modo: Juan y Pedro se ven en la obligación de transforma la naturaleza para facilitar su vida. Juan y Pedro son dueños de su vida y de lo que hagan fruto de su esfuerzo. Juan toma un recurso que no había tenido dueño, lo transforma (ya es su propiedad, porque lo transformó), simultáneamente, Pedro tomó otro recurso que no había tenido dueño y lo transformó, ambos transformaron recursos diferentes para obtener bienes diferentes, entonces, tienen dos opciones para obtener el bien del otro, saquearlo (que no se puede si nos basamos en el principio de no agresión), o intercambiarlo, de forma voluntaria y pacífica. Así, se adquiriría la propiedad mediante la apropiación primera o mediante el intercambio. Ahora, pasado a una escala global, tenemos un comercio justo y voluntario, basado en el principio de no agresión, con una intervención mínima del Estado, para garantizar que no haya hurto, robo, agresiones, o incumplimiento de contrato (todas estas agresiones a la propiedad).

 

Esta libertad, tanto de decidir cómo se vive y cómo se comercia, se deriva de los derechos naturales y, por consiguiente, de la propiedad. No es casualidad que lo primero que quieren abolir los totalitaristas, de izquierda o de derecha, sea la propiedad. La propiedad es la única garante de la libertad.




Autor entrada: Martín Sánchez

Martín Sánchez
Old Whig. @MartinSanchezD