Colombia, el país de la democracia incomprensible

(Imagen tomada de The New York Times http://bit.ly/2rVfA74)

 

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El país de la democracia imperfecta, así lo denomina un informe de The Economist Intelligence Unit realizado para la BBC. Por supuesto que hay un sin fin de temas por tocar, pero de todos resalta el tema de los partidos políticos. Le pregunto a usted, querido lector, si es capaz de definir la tendencia e ideología de cada gran partido en Colombia. La primera respuesta que viene a la mente es mencionar un líder que represente a cada partido y, después, lo que esa persona cree que representa cada partido grosso modo. ¿No? Entonces el Centro Democrático no es Álvaro Uribe o Cambio Radical no es German Vargas Lleras o el Partido Conservador no es Alejandro Ordoñez.

 

Las ideologías de los partidos políticos se han desvanecido, hoy es más importante lo que un caudillo piense que lo que la totalidad del movimiento considere o represente. El problema es que ya nadie siquiera sabe qué significa cada partido; senadores liberales votando a favor de restringir derechos, cuando el liberalismo se fundamenta en las libertades inherentes a las personas, y en la misma votación conservadores votando en contra de esa medida, lo cual no tiene sentido pues era pro-familias del mismo sexo.

 




Los colombianos estamos confundidos, la gente ya no quiere votar, la confianza en los líderes disminuye cada vez más, hay disconformidad general con el Estado, pero ¡cómo no estarlo! Si para la gente que está interesada es difícil, hay gente educada que estudia el tema y no entiende. No estoy diciendo que aquellos que no estudien no entenderán, pero yo me imagino un campesino, preocupado por su tierra y su cosecha, en qué momento va a tener tiempo de entender semejante absurdo. El sistema democrático debe estar hecho para que la gente comprenda fácilmente su dinámica, pero en Colombia, con las leyes electorales y los partidos políticos que tenemos, parece que se quisiera lo contrario. En la constitución del 1991 se imaginaron un sistema multipartidista, que a mi modo de ver es lo ideal, sin embargo el actual sistema es un desastre.

 

Se debe buscar que los partidos sean coherentes con respecto a lo que representan, que los lideres que militan en partidos lo hagan por convicción y no por conveniencia, que predomine la ideología del grueso del partido y no la de un simple caudillo que olvida, por la ambición del poder, que quienes lo ponen ahí somos los ciudadanos;  que el poder lo tenga el pueblo representado, en  la capacidad que tiene un partido y no en el poder de un líder. No se puede seguir manteniendo al pueblo confundido y esperar, al mismo tiempo, que se interesen en asuntos públicos, no se puede seguir manteniendo a la sociedad ciega.




Autor entrada: Matias Turbay

Matias Turbay
Matias Turbay es estudiante de Derecho y Ciencia Política en la Pontificia Universidad Javeriana. Socialdemócrata, liberal y patriota.