Piratería en Medio Oriente

(Imagen tomada de Pinterest https://goo.gl/81NYyC)

 

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Si usted considera que en el mundo de la piratería, los corsarios y hombres de mar más imponentes, peligrosos y temerarios eran solo europeos, permítame decirle que se encuentra equivocado.

 

Pese a que el concepto de Piratería es un elemento occidental que se utiliza para referirse a aquellos hombres que navegaban en la ilegalidad los mares del mundo y que en el proceso realizaban actos y fechorías sin ninguna bandera asignada, puedo comentar que este tipo de acciones no solo son de tiempos mucho más lejanos, sino, también fueron de carácter global, y así como hemos observado en la gran pantalla, en los libros y en los medios de entretenimiento la existencia y la inclusión de piratas de origen Africano, Asiático e inclusive de las propias colonias (americanas), permítame contarle de los piratas del medio oriente.

 

Los historiadores que han dedicado sus estudios a comprender las dinámicas del mundo occidental y oriental, han encontrado que el oficio de la piratería en el mundo árabe y musulmán se remonta mucho más atrás del siglo XVI o XVII, historiadores como March Bloch y Eva Lapiedra, han observado que en cuanto a piratería, visto como misiones de saqueo y robo, los ataques de los marineros árabes se remontan hacia el siglo IX en las costas Italianas y hacia el Siglo XII en las costas francesas.

 

Sin embargo, debemos hacer un pequeño inciso, pues lo que tenemos entendido como piratería, acto en el que se destruye o roba propiedad privada, sobre todo circulada en altamar, dista del concepto que los árabes establecieron para sus actos en los mares.

 




qarṣāna, ġazwa, muġāwir, serían los términos encontrados en las fuentes clásicas del mundo árabe para referirse, de alguna manera, al concepto occidental de piratería, pues estos términos, hacían referencia sobre todo a las incursiones contra objetivos militares en el escenario marítimo, más que al acto de latrocinio que se encuentra incluido en el concepto de occidente. Podría decirse que hay una similitud mayor en el concepto de corso que de piratería misma.

 

Pese a que tenemos referencias del pasado muġāwir, fue durante los siglos XVI y XVII donde este fenómeno tuvo su mayor esplendor. Los ataques de los corsarios y marineros del Magreb, Argel y Berberiscos al mundo europeo fueron constantes, a diferencia del Corso europeo que se circunscribía a los conflictos y los tiempos establecidos de la época, con un objetivo principal, las costas del imperio Español y sus navíos. La cercanía, el tránsito de los navíos y, a su vez, el pasado entre árabes e hispanos, fueran algunas de las razones para que el corso árabe tuviera como principal objetivo los interés hispanos.

 

Pero un artículo de piratería no puede concluirse sin mencionar a uno de los protagonistas más importantes del corso árabe, Hizir Bin Yakup, mejor conocido como Barbarroja, nacido en Lesbos en 1475 y fallecido en Estambul en 1546, fue uno de los corsarios más famosos en la época de la piratería, un almirante del imperio Otomano que sirvió al Sultán Solimán I (El Magnífico), que durante sus años como corsario y junto a sus dos hermanos consolidaron el comercio Otomano en el Mar mediterráneo, asediaron y se convirtieron en un verdadero dolor de cabeza para el imperio español y el mundo cristiano.




Autor entrada: Daniel Alejo Aristizabal

Daniel Alejo Aristizabal
Daniel Alejo Aristizabal es estudiante de Historia en la Pontificia Universidad Javeriana. Columnista e investigador del Centro de Estudios de África, Asia y Mundo Islámico (CEAAMI) en 2017. Exmonitor de la cátedra de Mundo Antiguo Euroasiático.