Te extrañaremos siempre, Doctor Fabián

(Imagen tomada de Semana https://goo.gl/EefzJc)

 

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El pasado viernes en horas de la noche, después de días de búsqueda, fue hallado el cuerpo sin vida de Fabián Herrera; médico, hijo, amigo y excelente ser humano. Quien honró con su conocimiento, presencia y característica forma de hacer reír a muchos estudiantes, profesionales de la salud y pacientes, que como yo, asistimos al Hospital Universitario Mayor, lugar donde él trabajaba.

 

Tuve la fortuna de conocer al Doctor Fabi, como me gustaba llamarlo, alguna tarde que nos sentamos a hablar de los pacientes. Desde entonces, encontré a quien siempre andaba leyendo algún libro de neurocirugía con una sonrisa que ofrecerte, que sin importar el estrés de un hospital, siempre tenía tiempo de acercarse a ti a saludarte.

 

Hace poco más de una semana, coincidimos en algún turno nocturno y además, coincidimos en un paciente. Fabián como el médico hospitalario a cargo y yo, la encargada de hacer la valoración del servicio en el que me encuentro haciendo mis prácticas. Desde que supe de su desaparición y comenzamos la labor conjunta de su búsqueda, solo podía pensar en esa vez que, como era habitual, conversamos un rato y prometí pasar a saludarlo más tarde en la madrugada.

 




Fabián, horas antes de su desaparición, se encontraba en un reconocido bar de la capital celebrando la despedida de internos. Él, como cualquiera de nosotros, salió del lugar hacia su casa en un taxi. Y, a partir del pasado lunes festivo, Fabián, lastimosamente, aumentó la tasa de 11.448 personas desaparecidas en lo que va del 2017 –solo- en Bogotá, según reportes del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

 

Quizá lo que más nos cuestionamos en este momento es la clase de seguridad que tenemos como ciudadanos, para nadie es un secreto que en Colombia, muchas veces en las calles, han tenido más valor las pertenencias de un ser humano que su propia vida.  ¿Por qué? Porque se ha dejado a un lado el valor de la vida de una persona que tiene grandes metas, familiares, amigos y colegas que lo extrañan. Porque la mayoría de estos casos no cuentan con el apoyo que nosotros obtuvimos y su desaparición pasa a ser un número más, porque se nos olvidó que así como hoy fue Fabián, pudo haber sido cualquiera de nosotros.

 

Por el momento, nos encontramos a la espera de poder esclarecer la situación en torno a la desaparición de nuestro amigo y colega, ansiosos por encontrar respuestas y por encontrar justicia en su nombre.

 

Hoy fue una persona cercana a mí, hoy el dolor, la tristeza e impotencia se siente en mi segundo hogar, Méderi. Sin embargo, siempre habrá amigos y familiares esperando una llamada, esperando una buena noticia. Es momento de ser empáticos, de ponernos en la posición de la señora Lilian, la madre de Fabián y tomar las fuerzas que tenemos para impedir que más casos así se sigan presentando. Es doloroso que, como ciudadanos, debamos tomar acciones en pro de la seguridad que el país en el que vivimos no nos puede ofrecer. Es doloroso ahora, tener que pedirles que tomemos todas las precauciones necesarias, que tengamos siempre a un amigo o familiar que esté enterado de nuestra ubicación, que nos acompañemos. Es doloroso que tengamos que vivir del miedo de salir de casa y no saber si volveremos.

 

Solo me queda por decir que el cuarto piso de Méderi en las tardes, no será lo mismo sin ti. Te extrañaremos siempre, Doctor Fabián.




Autor entrada: Daniela Romero

Daniela Romero
Daniela Romero es estudiante de Medicina en la Universidad del Rosario. Apasionada por la salud y la política. Feminista.