Discriminación vía referendo: Viviane Morales

(Imagen tomada de Semana https://goo.gl/B3kE6S)

 

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Un tema de arduo debate tanto en la sociedad colombiana como en el Congreso de la República ha sido el referendo sobre la adopción de niños por parte de familias homo y monoparentales que quiere realizar la senadora, del Partido Liberal, Viviane Morales. El proyecto busca que, mediante una votación, se determine si el ICBF debería entregar o no en adopción a niños a familias gais o a solteros. A todas luces, se propone un referendo anticonstitucional que promueve la discriminación y atenta contra los derechos de los ciudadanos.

 

Han sido varios los argumentos que se han lanzado para promover el referendo. Unos de corte religioso y otros en defensa de un supuesto valor democrático.

 

En el primero, los defensores del referendo arguyen que la verdadera familia está conformada por papá y mamá, y que la privación de uno de estos puede generar traumas o problemas emocionales en los niños. Además, la defensa de papá y mamá, como familia tradicional, está fuertemente basado en los dogmas católicos y cristiano –los mismos que escuda la senadora Morales– En otras palabras, intentan basar este acto discriminatorio en los dogmas de una religión en la que no cree todo el país ni que está por encima de la Constitución -Colombia es un país laico.

 

Pero eso no es todo, este referendo también quieren basarlo en un supuesto democrático en el que la última palabra la debe tener el pueblo sobre la adopción. Y si bien este tipo de vías democráticas sirven para otros asuntos, para este caso sería un exabrupto. Los derechos de la minoría no pueden estar sujetos a la mayoría. La discriminación no puede ponerse bajo la lupa de la democracia y la mayoría, simple.

 

 

La realidad es que el referendo se apoya en datos y hechos blanditos para justificarles el credo a unos personajes que, diciendo que defienden el bien común, solo buscan discriminar. No hay evidencia científica de que los menores criados por familias gais o monoparentales salgan con traumas o lleven una vida plagada de problemas. O en el caso, únicamente, de los homosexuales que adoptan, de que sus hijos también sigan su corriente de orientación sexual.

 

Según el Mapa Mundial de la Familia 2013, el 35% de los menores en Colombia viven solo con uno de sus padres. Aceptar y votar a favor el referendo es darle la razón a la senadora Morales y su séquito. Es decirle a ese 35% de familias monoparentales, más aquellas conformadas con dos padres o madres, que son un remedo que no llega a ser una familia.

 

Además no está solo el tema de la discriminación, también está el derecho de los niños a tener padres o madres. Amparados en dogmas morales de inicios del siglo XX, le están negando a un gran grupo de jóvenes la oportunidad de tener un hogar, marginándolos a estar en las casas de paso del ICBF durante su infancia y adolescencia. Reducir el número de posibles adoptantes sería un error monumental ante la ya baja tasa de adopción. Para el 2014, solo 1.148 niños de 80.000 que hay para adopción fueron a parar a un hogar. No hay que negarle al resto la opción de un hogar.

 

Esperemos que el Congreso no dé pasos en falso ni se enrede promoviendo una propuesta que a todas luces tiene la falta de argumentos como base. La discriminación no se puede avalar a través de las mayorías.

Autor entrada: Sebastián Narváez

Sebastián Narváez
Sebastián Narváez es Politólogo y Periodista de la Universidad de los Andes. Fotógrafo. Viajero.