Una alternativa a los políticos tradicionales

(Imagen tomada de 360Radio https://goo.gl/paiYFf)

 

Este es un espacio de expresión libre e independiente que refleja exclusivamente los puntos de vista de los autores y no compromete el pensamiento ni la opinión de la Revista John Galt.

 

En Colombia ya se empiezan a sentir aires electorales y, además de las figuras tradicionales, suena el nombre de un matemático y profesor que ha decidido lanzarse a la política como un compromiso ciudadano.

 

Sergio Fajardo, exalcalde de Medellín y exgobernador de Antioquia, está recorriendo el país escuchando lo que los colombianos tienen por decir y proponiendo soluciones a sus necesidades; el pasado viernes fue el turno de la Pontificia Universidad Javeriana en Bogotá, allí llegaron estudiantes, profesores y ciudadanos interesados en su propuesta.

 

Al escuchar los pilares, de lo que será su campaña, es fácil seguirle el hilo y entender para dónde va. El auditorio lo escuchaba atentamente y parecía que decía lo que se quería oír.

 

Si se quisiera resumir su propuesta en dos palabras diría educación y anticorrupción.  Y digo que dice lo que se quiere oír porque la política actual ha empezado a tener un nuevo centro, aunque aún persiste el conflicto armado, los colombianos dejaron de creer que este es el único problema del país y  han abierto los ojos a lo que muchos llaman el verdadero cáncer de la nación, la corrupción.

 

El ex gobernador de Antioquia le propone a Colombia un nuevo reto político, pasar la página de la violencia -y para eso hace uso de su experiencia como matemático- y  da, la que es para él la nueva fórmula para el país: Paz + Legalidad + Educación = Oportunidades. Y de allí desprende su lucha contra la corrupción, asegura que de acuerdo a cómo se llega al poder así mismo se gobierna (“pagan para llegar, llegan para robar”) y que cada voto comprado es un robo asegurado. Es bajo este discurso que Fajardo se muestra como una alternativa a los políticos tradicionales, planteando la necesidad de pasar la página de la violencia, abriéndole las puertas a la educación, la ciencia, la tecnología, la innovación, el emprendimiento y la cultura; entendiendo también que solo se pasa la página, si cada colombiano, con su voto, cambia a los protagonistas de la política tradicional.

 

 

Aunque al escucharlo parece que está soñando con una Colombia inalcanzable, se le escucha seguro de lo que busca y también de cómo lograrlo, dice que tiene la solución para la corrupción y es demasiado sencilla: que los corruptos no lleguen al poder. La indignación ciudadana se siente, y él espera que este sentimiento mueva a los colombianos para reconocer a los corruptos y no votar por ellos, después de todo no es tan difícil identificarlos, dice que solo hace falta mirarlos a los ojos al hablar y ver con quién andan.

 

Los colombianos deben ser conscientes de la oportunidad histórica que tienen, no solo para pasar la página de la violencia sino para centrar su mirada en casos como el de Reficar, Interbolsa, el carrusel de la contratación, Agro Ingreso Seguro, la Yidispolítica, Odebrecht; casos que siempre han existido, pero que se han ignorado o simplemente aceptado. En el 2018 se podrá aplicar la fórmula para acabar la corrupción, no vender el voto y evitar a toda costa que los Vargas Lleras, los Uribe y los Santos lleguen de nuevo a la casa de Nariño.  Solo así se podrá pasar la página y vivir en un nuevo país.

Autor entrada: Maria Isabel Parra

Maria Isabel Parra
Maria Isabel Parra es estudiante de séptimo semestre de Ciencia Política en la Pontificia Universidad Javeriana, cofundadora de Picnic por la Paz y de diversas iniciativas ciudadanas. Sus temas de interés son la política nacional, la comunicación política, y temas de género y diversidad sexual.