Cómo acabar con las pandillas desde una visión liberal-libertaria

Pandillas
(Imagen tomada de Radio Macondo https://goo.gl/ya2d76)

 

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Para explicar cuáles son las problemáticas de las pandillas y posteriormente cuáles son sus soluciones, primero hay que delinear qué es una pandilla, según el libro Maras y pandillas, comunidad y policía en Centroamérica: “Una pandilla es una agrupación juvenil relativamente estable, caracterizada por el uso de espacios públicos urbanos, generadora de patrones identitarios, articuladora de la economía y la vida cotidiana de sus miembros, y que sin ninguna pretensión de institucionalidad despliega un contra-poder sustentado en una violencia inicialmente desordenada”. Es importante hacer la diferenciación entre agrupación y comunidad, en la primera se entra de forma voluntaria, en la segunda no.

liberalismo-libertario

Hay dos momentos claves que se deben atacar en una pandilla:

  • El desprendimiento del joven -que será pandillero- de la institución familiar, por falta de reconocimiento, autonomía –debido a la rígida jerarquía de la misma-, atención, apoyo y bienestar; emigrando a la calle y posteriormente a la pandilla –que considera una organización mucho más horizontal-, en búsqueda de los valores, que según él, ha dejado de obtener de su familia. Esto, explicando también el fracaso de la familia como estructura jerárquica-socialista, con un ente que decide y los demás que obedecen. Un problema que podría ser prevenido, sin necesidad del apoyo estatal, desde la misma familia, dando apoyo emocional al joven que se encuentra en alto riesgo de pertenecer a una pandilla y, permitiendo que al menos en sus decisiones personales, el joven tenga una mayor participación. Por último, y no menos importante, también hay una relación entre las leyes de escolaridad obligatoria y el creciente problema de la delincuencia juvenil y las pandillas, principalmente en jóvenes que se sienten frustrados al no poder terminar sus estudios. Stinchcombe logró constatar que el comportamiento delincuencial es “sobre todo una reacción hacia la escuela misma”. También el British Crowther Committee descubrió que a medida que aumenta la edad mínima –en un año- para dejar la escuela, hay un aumento inmediato de los actos delictivos cometidos por adolescentes y pandilleros. Para combatir esto, se deben derogar las leyes de escolaridad obligatoria, permitiendo a los jóvenes convertirse en personas independientes y autosuficientes, con el apoyo de la iniciativa privada, como en el siguiente caso: MIND, un servicio educacional operado por Corn Products Refining Company, eligió a jóvenes que habían desertado de la escuela secundaria y carecían de experiencia alguna en actividades laborales; en pocas semanas, con un entrenamiento arduo, logró enseñarles habilidades básicas laborales y conseguirles un empleo. ¿No es esta la autonomía que quisieran encontrar nuestros jóvenes pandilleros?

 

  • Las actividades que desarrollan en espacios públicos, principalmente tráfico de drogas, que repercute, por ejemplo, en casos de corrupción policial. El policía vigila un sector, el pandillero lo soborna, y el primero le concede un tipo de licencia monopolística sobre el espacio público al segundo; en general, los pandilleros únicamente sobornan a los policías para permitir la libre circulación de la droga, muy pocas veces para realizar otro tipo de actividades realmente delictivas. Lo primero que se tiene que hacer para acabar los casos de corrupción policial, para acabar la violencia que ha generado la lucha contra las drogas y para reducir la financiación de grupos violentos, es legalizar la producción y comercialización de la droga. La pregunta podría ser, ¿cuántos grupos armados ilegales se desfinanciarían si se legalizara la droga? Al menos en Latinoamérica, entre pandillas, carteles del narcotráfico y guerrillas, casi la totalidad.

Autor entrada: Martín Sánchez

Martín Sánchez
Old Whig. @MartinSanchezD